DOGMA S

DOGMA       

REFUTACION DE LA DOCTRINA DE JESUS CRISTO

Por pastor
FABIAN CORONADO SIFUENTES

 

 

Entre los creyentes del mensaje de William Branham, hay algunos grupos que se destacan por las doctrinas que a menudo sacan, por lo que podríamos llamarlos creyentes novedosos, ya que a través del tiempo se han caracterizado por las novedosas enseñanzas. A veces novedades de conducta, novedades doctrinales, en fin, siempre hay novedades. Y esto se debe a que, como el bloque de creyentes del mensaje esta tan fracturado, que conforme al número de maestros es la multitud de doctrinas, ideas, etc.

Una de estas doctrinas, o mejor dicho “la recién desempapelada” y que se extiende desde Centro America, el sureste de México y comienza a aparecer en la región norte, frontera con los Estados Unidos, es la llamada “doctrina de Jesús Cristo”. Si bien en este nombre (Jesús Cristo) no hay absolutamente nada erróneo, no así la interpretación que se le da, en esto si encontramos el elemento errático y contradictor.

El corazón o fundamento de la doctrina en cuestión es la letra S. Esta letra es la última del nombre Jesús y ha sido hecha motivo de discusión. ¿Pero en que consiste esta controversia? O ¿Qué aplicación se le da? Por que una doctrina para que tenga fuerza y validez, debe correr en continuidad a través de la escritura. Una doctrina forjada de una palabra o de una letra, no es aceptable, por que carece de testimonio escritural. Pero ¿Cuál es el argumento que los inventores de esta NUEVA ENSEÑANZA de “Jesús Cristo” tomaron para su elaboración?

Las afirmaciones audibles y por escrito son que al nombre JESUCRISTO le falta una S, que sería la última, por lo que según dicen, nosotros nos estamos robando una letra del nombre del Señor.

Un tal Engel Ariza, vocero entre muchos de estas discrepantes ideas, en un escrito de 13 páginas, entre otras cosas dice:

“La doctrina de Jesús Cristo es una revelación que es fundamental para la novia”.

Quiero detenerme en este punto y cuestionarlo.

“Revelación” en términos religiosos es algo que al hombre le es dado a conocer de parte de Dios. Ha habido textos de la Biblia o profecías que por miles de años permanecieron cubiertos por un espeso manto de misterio. Venido el tiempo Dios recorre el velo, la escritura queda al descubierto y el creyente entiende el misterio. A eso se le llama revelación. Ariza al decir que la doctrina de “Jesús Cristo” es una revelación, ya se metió en problemas y las preguntas surgen al respecto.

La primera consiste en que si era un misterio ¿Dónde están, o cuales son los textos de la Biblia que mantenían encubierto tal misterio? Lo extraño es que no hay tal cosa, sino que es una sola letra la que es motivo de controversia.

Pero aún más extraño es que si hubiera sido un misterio, al Señor se le pasó por alto revelarlo a travéz del ministerio de William Branham; la siguiente pregunta es: si el centro de discusión es la falta de una letra lo cual sería por razón de una falla ortográfica o de reducción de los traductores e impresores ¿Por qué dividen iglesias? ¿Por qué practican el nicolaismo? ¿Por qué condenan a quienes no aceptan la supuesta revelación?

En tal caso- como ya dijimos- si el problema es de orden ortográfico, que vayan a todas las casas impresoras del mundo donde se imprime la Biblia, comenzando con el continente Americano, Europa, Asia, Oceanía, África, etc. Para que corrijan el error, pero yo se que ellos no lo van a hacer, porque serían ridiculizados, aparte de que no sacarían provecho. Este provecho es la conquista de adeptos.

Si Ariza tuviera razón en sus reclamos una gran obra le espera a nivel mundial; por que tendría que entregarse a la ardua tarea de revisar todos los idiomas de las naciones y ver en cual dice JESUCRISTO y en cuales dice JESÚS CRISTO. Incluso tendría que ir con los aborígenes de las amazonas, los esquimales, algunas tribus del Tíbet y las no pocas tribus africanas, para que ya no sigan pecando al decir JESUCRISTO EN LUGAR DE JESUS CRISTO.

ES UN DOGMA

A decir verdad no hay nada erróneo en ninguna de las dos formas, JESUCRISTO o JESUS CRISTO. Y en la Biblia del oso, traducida por Casiodoro de Reina 1569 y, reconocida como una de las más importantes traducciones a nivel mundial, las dos formas vienen en ella y ambas están correctas.
Entonces, ¿Cómo se puede clasificar la llamada doctrina de Jesús Cristo?
Se clasifica como un dogma.

La palabra dogma significa: “punto capital de un sistema, ciencia, doctrina o religión, proclamado como cierto e innegable”. Y eso es exactamente lo que ha llegado a ser. La ausencia de la letra S es el capital de la doctrina de Jesús Cristo, de la cual se derivan: liderazgo, proselitismo, denominación, etc. Pero es una interpretación errónea.

El patrón escritural no da margen para que de una sola letra se fabrique una doctrina, se dividan iglesias y se inquiete a los hermanos.
Pero Ariza y sus discípulos, como si la escritura fuera de plástico la han estirado y le han dado margen produciendo así un argumento controversial.

En un sermón titulado: “Restauración del nombre del Señor”, predicado por uno de los mas ardientes voceros de esta controversial doctrina, se habla de una restauración, pero no de la restauración general de todas las cosas como lo hablo el profeta citando a Joel 2:23-25, y Hechos 3:19-21. Sino que la llaman “Restauración del nombre del Señor”. Restauración significa: volver las cosas al estado en que se encontraban originalmente. Como sabemos, las doctrinas fundamentales de la iglesia primitiva o apostólica, las derrumbó el hombre durante la edad del oscurantismo (año 400 al 1500), lo cual ya fue restaurado por el profeta mensajero, Apocalipsis 10:7, y Malaquías 4:5.

Pero el nombre del Señor Jesucristo ¿Cuándo decayó? ¿Cuándo se derrumbó para que sea necesario restaurarlo de nuevo?
Porque una casa antes de ser restaurada, es menester que este en ruinas. ¿Hubo alguna época o tiempo cuando el nombre del Señor Jesucristo estuvo deteriorado y las oraciones no fueron contestadas con milagros, misericordia y paz cuando se le invocó?, porque desde su muerte, sepultura y resurrección, “Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos”. Su poder no ha dado ni el menor signo de decadencia; al contrario, ha fluido a raudales como respuesta a las oraciones de los que le invocan con fe.

NO ES UN MOVIMIENTO DEL ESPÍRITU

Un avivamiento es un movimiento del espíritu, el cual trae consigo una obra de regeneración de vidas, etc. Así sucedió en los días de Martín Lutero, Juan Wesley y el avivamiento Pentecostal de 1906.

En el caso que estamos estudiando, es decir, la doctrina de Jesús Cristo, NO ES UN MOVIMIENTO DEL ESPIRITU DEL SEÑOR, porque con el solo hecho de rebautizarse no existen testimonios de regeneración y cambio de vida, etc. Como es común cada vez que el Señor trae un avivamiento. Además de que la Biblia declara:
El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo.
1 pedro 3:21

Los prosélitos que se rebautizan, solo afirman haber entendido que la doctrina de Jesús Cristo es la verdad.

Contrariamente al orgullo de los propagadores de esta doctrina, que desdeñan a los que no creen, la escritura dice que el bautismo corresponde a los primeros rudimentos, es decir, a las primeras lecciones de los recién convertidos.
Y AUNQUE EL BAUTISMO PONE AL HOMBRE EN LÍNEA PARA LA SALVACIÓN, NO QUITA LAS INMUNDICIAS O MALOS HÁBITOS DE LA CARNE.

Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección, no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios,
De la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno.
Y esto haremos, si Dios en verdad lo permite.
Hebreos 6:1-3

Superado ese principio, o sea cuando los creyentes dejan de ser niños, tales doctrinas (como el bautismo en agua) pasan a ser obras muertas. ¿Por qué llegan a ser obras muertas? Por que cuando un creyente llega a la plenitud de Cristo y ostenta el escudo de la fe, él ya no necesita más adoctrinamiento rudimentario por que ya posee tales cosas. Sobre bautismo en agua y fe, no necesita ser más enseñado.

Con esto queda demostrado que los seguidores de la doctrina de Jesús Cristo continúan siendo unos niños, pues consumen leche en biberón y desconocen el alimento sólido. Y en efecto así es, porque en esta cruzada de proselitismo el 99% de los conquistados son personas de otras iglesias del mensaje; personas con una trayectoria de 20 años o más en el camino del Señor que se han bautizado hasta cuatro veces.

Si se les hablara de otra revelación y se les invitara a bautizarse, sin vacilar lo harían otra vez.

Cierto que con tal forma de actuar demuestran que tienen convicción y determinación. Pero la convicción y la determinación no son la evidencia de estar en lo correcto. Una persona que se inmola asimismo prendiéndose fuego, demuestra que tiene convicción y determinación por la causa que lucha, pero esta equivocado al hacer tal cosa.

 

LOS ACUSADOS

Pero en esta controversia religiosa, ¿Quiénes son los contendientes? ¿Quiénes son los acusados y quién es el acusador?
Las pruebas del delito ya han sido señaladas, es la falta de una S en el nombre JESUCRISTO. Supuestamente ese es el cuerpo del delito. Ahora se trata de dar con el autor intelectual y material, que se supone es una persona sin descartar algunos cómplices.

En esta búsqueda del culpable por parte de los propagadores de la doctrina de “Jesús Cristo”, podríamos decir que ha llegado a ser una búsqueda casi antropológica, pues el supuesto culpable vivió hace casi 500 años. Así que en este juicio que se le esta haciendo, se le han formulado cargos en ausencia de él. El acusado es sin duda Casiodoro de Reina.

Casiodoro de Reina nació en 1520. Era español de nacimiento, hombre de gran talento, con excelente vocación para la traducción de algunos idiomas; pastoreó algunas iglesias y se puede afirmar sin duda que fue un fiel cristiano.

En la providencia divina el año 1569 estaba destinado a ser la fecha cuando habría de salir a la luz pública una traducción de la Biblia; una de las mejores y mas conocidas en el mundo entero. La traducción se realizó en medio de grandes peligros y puede decirse que lo hizo a salto de mata, ya que tuvo que mudarse de un lugar a otro por las persecuciones tanto de católicos como de calvinistas.

Conocedor del Hebreo y Griego, se valió de la traducción llamada SEPTUAGINTA, que fue la primera traducción que existió en el mundo sacado del Hebreo y traducida al GRIEGO doscientos años antes de Cristo.

Para la traducción del Nuevo Testamento Casiodoro tradujo directamente del Hebreo y desde luego consultando otras traducciones contemporáneas.
Completado el trabajo en 1569, fue así que apareció la primera Biblia traducida al castellano, y llamada: La Biblia del Oso.

Cabe destacar que era el tiempo de Dios para esta gran obra: LA REFORMA DE LUTERO ESTABA EN MARCHA, GUTEMBERG ACABABA DE INVENTAR LA IMPRENTA, Y LOS PUEBLOS DE LA TIERRA DEBIAN CONOCER LAS SANTAS ESCRITURAS EN SUS RESPECTIVOS IDIOMAS.

Hay que tomar en cuenta también, que aparte de la ayuda de Dios y sus conocimientos bibliográficos, y como traductor, es indudable creer que Casiodoro también acudió a consultores, traductores, eruditos en ortografía y redacción, etc. Entre ellos Cipriano de Valera, compañero de huida en la persecución y quien 33 años después le hizo la primera revisión a la Biblia en 1602.

La obra de Casiodoro de Reina es de reconocimiento mundial.

Un importante escritor español, en uno de sus libros afirma que en un salón de reuniones de Frankfort, hay una pintura que muestra el rostro de Casiodoro, y al pie de este retrato unos versos en alemán que dicen:

“Español de nacimiento, buen protestante. Fiel predicador, hombre de grandes talentos.
En Amberes y aquí en Frankfort bien conocido. Era este Rheinius ¿Qué más se puede desear?
Entre los holandeses su nombre queda muy estimado. Porque ha sido mérito para su iglesia”
TOMADO DEL LIBRO:
LAS BIBLIAS TRADUCIDAS AL ESPAÑOL POR REV. JOSE LUIS MONTECILLOS CHIPRES.

Pues este hombre, que sin pensarlo, vemos su nombre cada vez que abrimos la primera página de la Biblia, es el culpable, según así lo afirman los maestros de la doctrina de Jesús Cristo, de ser quien le quitó un S al nombre y le puso Jesucristo en lugar de Jesús Cristo.
El golpe le viene directo a Casiodoro y a Valera, pues fueron ellos quienes tradujeron y revisaron la Biblia.

 

¿QUIENES SON LOS ACUSADORES?

Mencionamos ya a Engel Ariza, de Centro America; para ser mas preciso, de El Salvador, y quien al parecer se perfila como el principal expositor del grupo en cuestión. Pero le secundan algunos mexicanos del sureste, y quienes, por el afán que demuestran, han tomado la responsabilidad de cubrir todo México con la “doctrina de Jesús Cristo”.

En cuanto a que cubran a México y al mundo con la tal enseñanza, creo que tienen todo el derecho de hacerlo, pues vivimos en un mundo de libre expresión.
Pero también nosotros, es decir, los que no creemos ese dogma, tenemos el derecho de refutar lo que consideramos que esta errado.

Pero, ¿Cuál es el curriculum de estos acusadores?
A saber, no cuentan con ninguno. Por la forma de redactar sus escritos se demuestra que tienen un estudio mediocre. A parte de carecer de conocimientos doctrinales e históricos, tienen un perfil inepto e incapaz

¿Cómo se atreven a desafiar la magna obra de los traductores, la cual no solo es alabada por los hombres, sino también ha sido aprobada por Dios?
Pero la táctica o argumento es la llamada “revelación”. Y esa es la atracción. Viene a ser como las ofertas que ofrecen los supermercados. Anuncian un producto súper rebajado lo cual es un gancho, pero con los demás productos caros quedas colgado. Así es esta llamada revelación, la cual es un gancho; al aceptarla, quedas colgado del dogma que esta detrás de ella.

He aquí la conversación sostenida entre un predicador veracruzano y uno de los principales voceros de la doctrina sobre la cual estamos tratando, a quien, para no mencionar su nombre llamaremos “Don revelación”.

El veracruzano:
Hemos oído que dicen que si nosotros no nos bautizamos en el nombre de Jesús Cristo estamos perdidos ¿Qué dice usted?

Don revelación: efectivamente, así es, están perdidos.

El veracruzano: hace cuatro meses murió la hermana (omitiremos su
nombre) esposa del pastor que usted ya conoce. Ella fue una fiel cristiana hasta el día de su muerte, pero ella no creyó ni se bautizó en el nombre de Jesús Cristo ¿ella esta perdida?

Don revelación: No. No sabría decirle, no puedo contestarle esa pregunta.

El veracruzano: Si el error, como ustedes dicen viene desde que se
tradujo la Biblia, qué de todos los creyentes de los siglos pasados ¿están perdidos?

Ante esta pregunta, el elegante, cauteloso y carismático chetumaleño respondió:
¡No! Es que esta revelación es de última hora. Sobre el tiempo pasado no nos metemos.

Aquí hay una contradicción.

Porque si los primeros que pecaron fueron los traductores al eliminarle una S al nombre de Jesús, entonces todos los que creyeron después, también están condenados.
Porque no sería justo que todos los creyentes de los cuatro siglos anteriores sean absueltos y nosotros hoy seamos las victimas habiendo creído lo mismo.

¡Pamplinas! ¡Pamplinas!

No solamente considero a los propagadores de ese dogma unos predicadores neófitos, sino que los comparo con Rasputín (el monje loco).

Concluimos diciendo esto:

En el idioma inglés es, Jesús Christ (Jesús Cristo); En el idioma español castellano es, Jesucristo. Simplemente así de sencillo.

 

 

 

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Pastor: Fabián Coronado Sifuentes
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Monterrey, N. L. México
C. P. 64000
TEMPLO TABERNACULO DE LA PALABRA
Pagina Web: www.laescrituraenlapared.com
E-mail: tabernaculomty@gmail.com

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