WILLIAM SOTO SANTIAGO UN FALSO MESÍAS MÁS

 

WILLIAM SOTO SANTIAGO

UN FALSO MESÍAS MÁS

 

LA VERDAD EN DEFENSA DEL MENSAJE DE WILLIAM M. BRANHAM

 

 

 

 

 

 

POR. REV. FABIAN CORONADO SIFUENTES

 

 

 

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

El contenido de este libro, no es una recopilación de ideas y datos al azar, ni tampoco el pensamiento fue motivado por un acto de mala fe, ni de desprestigiar a los que en el escrito cuestionamos. Más bien ha sido el resultado de una prolongada observación e indagatoria lo que hizo que el texto se completase. Pero la determinación para que el escrito saliera a la luz pública, fue por razón de voces que se levantaron y llegaron hasta mí diciendo:

“No es posible que después de tantas divisiones, reproches y vituperios que el mensaje de William M. Branham ha recibido a nivel internacional por causa de William Soto Santiago, no haya quien levante la mano y señale el error, tal como en su día lo hicieron Pablo, Pedro, Judas y los demás”

Esto me bastó para publicar el libro que usted tiene en sus manos.

Atentamente:
Rev. Fabián Coronado S.
Abril 27 de 2016

 

CAPITULO 1
EL PRINCIPIO

El hombre cuyo ministerio cuestionaremos, es un puertorriqueño muy conocido en el ámbito religioso de nombre William Soto Santiago, y aunque algunos grupos evangélicos y denominacionales no saben de el, es en la agrupación que sostiene las enseñanzas de William Branham donde es bien conocido.

Cuando por primera vez vi a W. Soto, aquel día 12 de julio de 1971, con motivo de la primera reunión de creyentes del mensaje en la ciudad de México, de ningún modo este hombre era un predicador renombrado, puesto que entre aquellos dos mil asistentes a la reunión, abundaban predicadores importantes y a W. Soto ni siquiera se le dio la oportunidad de saludar a la audiencia. Más bien, en lugar de predicador, parecía un reportero o fotógrafo profesional, ya que en los días de reunión no se le vio sin su cámara de 35 milímetros colgada al cuello.

Pero… ¿Cómo llegó a ser tan popular? La historia es muy extensa y la madeja un poco enredada, pero no imposible de desenmarañar, por lo que nos iremos por partes.

En ese tiempo (1971) el ya basto número de creyentes del mensaje contaba con un fuerte núcleo ministerial conformado con nutridos predicadores en materia bíblica y del mensaje de William M. Branham. En este círculo estaban coordinados predicadores venezolanos y puertorriqueños, pero la sede de la agrupación estaba en Barquisimeto, Venezuela, y el hombre en la dirigencia era el Rev. Oscar Galdona, y sus connacionales de más influencia en materia de consejeria y apoyo ministerial, era: Miguel Bermúdez, Antonio Prado y Pablo Soto. Por la parte puertorriqueña, el predicador de mayor relevancia era Oscar Candelario, secundado por el pastor Mario Pérez, Adalberto Pérez, aunque éste su colaboración solo era en materia de grabación; y en ultimo lugar, William Soto.

Estando así la situación, fue que en el año 1973 se gestó una disensión en el círculo ministerial que fue de terribles consecuencias en todo el bloque de creyentes en America Latina, y en cuyas deliberaciones separatistas, no hay ni la menor duda de que William Soto participó activamente. . Pero fue hasta la última semana del mes de marzo (1974) cuando se consumó la separación. Entonces, la nueva sede fue establecida en Canovanas, Puerto Rico y el hombre al mando era Oscar Candelario, le seguían Miguel Bermúdez, Adalberto Pérez, William Soto y quince predicadores venezolanos más.

Cabe también destacar, que como en toda disensión religiosa los motivos o argumentos separatistas son problemas personales o doctrinales; en este caso fueron ambas cosas. Esto quedó de manifiesto cuando cuatro meses después de la ruptura (Julio de 1974) fui a Venezuela a visitar y conversar con el hermano Oscar Galdona, pero también fui a visitar al ya disidente Miguel Bermúdez. Al cuestionarle sobre los motivos de la separación, acudió como era de esperarse, a errores personales y de liderazgo del hermano Galdona, lo cual yo entendí era solo una cortina de humo que revelaba que detrás de ello estaba el argumento doctrinal. Y cuando le dije que tal argumento no era suficiente como para propiciar una separación de tal magnitud, fue en ese punto donde él sonrió y dijo:

“…bueno, hay algo más, pero usted tiene que verlo por revelación; yo solo le voy a dar las citas del mensaje, pero usted tiene que captarlas.”

Durante hora y media se mantuvo dándome citas y extractos del mensaje a granel, durante cuya exposición dejaba cosas en suspenso, y desde luego, interpretaba escrituras que sin ser misterios, las hacia misteriosas. Al hacer eso, el estaba tendiéndome una red para atraparme, pero yo que sabía por donde el me quería llevar, simplemente evadí la red. Frente a una situación de esta naturaleza, el creyente debe de estar bien versado sobre lo que cree y tener suficiente discernimiento para descubrir las artimañas de su adversario, de lo contrario caerá en la trampa.

Branham hizo la siguiente declaración:

“La denominación produce hombres mañosos”

Estas mañas consisten en interpretar y manipular los textos bíblicos a su antojo, haciendo uso del suspenso y la cautela, frente a asustados oyentes, entre los cuales los ingenuos serán los primeros en caer.

En reuniones posteriores de esta agrupación, o para ser más preciso, cuando llegó a México esta polémica enseñanza, yo asistí a una reunión en una iglesia del mensaje que les abrió las puertas y a la cual asistieron unas 1500 personas y 50 predicadores. Pude ver a M. Bermúdez y a otro pastor venezolano de apellido Valencia, casi ensañarse de una audiencia que, aunque rebozante de ego por ser creyentes del mensaje, no obstante carecían de revelación, motivo que aprovecharon los expositores para manejarlos a su antojo. Primeramente leían al público la cita del mensaje, a continuación seguía una serie de argumentos y explicaciones y sin haber aclarado nada, todo concluía en un suspenso desesperante; de la audiencia comenzaban a surgir gritos: “es esto”, “es aquello”. Solos caían en la red, sin que el predicador tuviera que hacer otra cosa, que poner el cebo.

Casi es regla general que en una discrepancia religiosa, la doctrina es la manzana de la discordia. En el caso que estamos tratando, el grupo liderado por Oscar Candelario, apareció con una nueva modalidad de enseñanza que daba un giro de 180 grados; tan alejado así de lo que son los principios evangélicos, cosa que no es de extrañarse, puesto que en cada avivamiento que Dios ha enviado al mundo, también la viña falsa saca a relucir cosas novedosas.

Por lo pronto, tanto el grupo disidente como los prosélitos que comenzaron a llegar, fueron bautizados en el nombre de William Marrion Branham. Para hacer esto, Oscar Candelario y Miguel Bermúdez tuvieron que recurrir al elemento interpretativo de las escrituras, y el pasaje en cuestión, sería Apocalipsis 2:17:

Y en la piedrecita estaba escrito un nombre nuevo,
el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.
Apocalipsis 2:17.

De este pasaje y otros extractos del mensaje de Branham, de ahí que surgió la doctrina del “nombre nuevo del Señor”. Es decir, que ya el nombre del Señor no es “Jesús”. Sino que, siendo que el Señor se manifestó al mundo a través de William Branham, entonces el nombre nuevo de Dios es William Branham.

Naturalmente que al establecer el nombre de William Branham como el nuevo nombre de Dios, de ahí que se derivó una serie de puntos doctrinales y practicas que de inmediato pusieron por obra. Toda oración, petición o suplica, era en el nombre de William Branham. También el nombre fue incorporado en las alabanzas, las cuales se cantaban con todo el ardor, puesto que el grupo naciente proclamaba haber entrado en una nueva etapa; etapa por supuesto que desconocían los que se habían quedado atrás, o que no habían dado el paso como ellos. En resumidas cuentas, William Branham fue deificado y, ante cuyo nombre debían ser confesados y perdonados los pecados de los penitentes, como también toda intercesión pequeña como grande, debía ser hecha en ese nombre.

Ante tal doctrina no es fácil creer que pueda haber alguien que crea semejantes barbaridades. Sin embargo, para sorpresa de muchos, el grupo comenzó a crecer.

¿Qué es lo que hace que esto sea así? En todas las religiones sin importar cual sea ni que crea, se mueven fuerzas espirituales, por lo que, aparte de la buena o mala teología del ministro, son tales fuerzas las que a fin de cuentas terminarán por convencer a los adeptos. Sin esa fuerza, ningún creyente sincero estaría dispuesto a considerar como obsoleto el nombre mas reverenciado entre los humanos, el nombre mas sublime de todo el universo, el único nombre ante el cual se doblara toda rodilla de los que moran en la tierra y debajo de la tierra; el nombre redentivo de Dios, y ese nombre es Jesús, y en lugar de él, aceptar otro nombre. Indudablemente que detrás de la apariencia tiene que haber una fuerza sobrenatural.

En este principio y, como ya fue mencionado, Oscar Candelario, secundado por M. Bermúdez, era el que dirigía los destinos de la nueva agrupación, tanto en materia de doctrina como de conducta. Pero se desprende (por versiones) que William Soto tuvo mucho que ver en este principio doctrinal y de establecimiento, Y SE LE ATRIBUYE SER EL INICIADOR DE LA DOCTRINA DEL NOMBRE NUEVO, aunque ignoraba el papel que su persona jugaría dos años mas adelante. Por lo pronto, Soto, juntamente con los dos ya mencionados y Adalberto Pérez, eran las cuatro columnas de los que creían haber llegado a la tierra de Canaán.

También, es importante destacar, que este principio debía evolucionar. La historia prueba que cuando Dios separó a un grupo para iniciar un avivamiento, los creyentes primeros no cambiaron la doctrina inicial que Dios les dio, excepto alguna información adicional que Dios les daba, o correcciones en la conducta. Tenemos como ejemplo a Abraham, quien nunca cambio ni dudó las promesas que Dios le dio al principio. Podemos también citar a San Pablo y la iglesia primitiva, quienes no cambiaron el texto original que Dios les dio. Porque Pablo hablando por el Espíritu Santo dice:

“Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare
otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema”.
(Gálatas 1:8)

En cambio, los grupos que se separaron de la iglesia primitiva o apostólica, fueron más ligeros ya que a menudo hicieron cambios doctrinales. Estos cambios se deben a la falta de revelación, a la falta de una obra completa hecha por el Espíritu Santo en el corazón de los enseñadores y sus seguidores. Cabe aquí citar el libro de los Proverbios que dice: “Sin profecía el pueblo perece”, o para decirlo mas claro: “Sin revelación el pueblo se desparrama”.

Por lo tanto, este principio doctrinal habría de ser de corta duración: para ser más exacto, fueron treinta meses durante los cuales el nombre de William Branham fue el santuario en cuyo derredor todas las cosas se movieron. ¿Por qué no fue más allá? Porque William Soto Santiago prontamente comenzó a dejar atrás a sus maestros (Candelario y Bermúdez) entre tanto se preparaba para dar la sorpresa, trayendo en el grupo cambios radicales en los cuales su persona dejaría de ser el ignorado que hasta ese tiempo había sido. Y como se ha dicho una y otra vez, el tiempo tiene alas y vuela, porque pronto las cosas cambiarían en dirigencia, conducta y doctrina en la nueva agrupación y, revolvería aun más las agitadas aguas de todos los creyentes del mensaje.

Los que desde el principio RECHAZAMOS LAS ENSEÑANZAS DE W. SOTO, nos mantuvimos en calidad de observadores y críticos; pasándolo por la prueba de La Palabra, esperando acertar, qué rumbo tomaría el viento huracanado. En lo que a mi toca, pude ver que tal principio doctrinal del grupo, solo era la punta que sobresalía del iceberg y que la parte más grande del mismo y la destructora uña, estaban ocultos, por lo que era indudable que lo peor estaba por llegar.

No obstante el grupo seguía trabajando en la producción de folletos a un ritmo verdaderamente acelerado, y desde luego expandiendo las enseñanzas en lo que se llama “obra personal”.

Por lo pronto, Puerto Rico y Venezuela fueron sacudidos con este comienzo del cual hemos venido hablando. El tercer país, o mejor dicho, el primero fuera del hogar de los predicadores en cuestión, fue Colombia, donde obtuvieron algunos puestos de avance al proselitar entre las iglesias ya establecidas del mensaje.

 

CAPITULO 2
LA HORA DE WILLIAM SOTO

La ciudad de Pasto, departamento de Nariño, Colombia, esta ubicada al extremo sur del país, casi en la frontera con Ecuador. Esta ciudad fue escenario de la exposición teológica de William Soto Santiago, que lo llevó a ser lo que actualmente él es.

El avión aterrizó en el aeropuerto de la ciudad de Pasto y descendieron Oscar Candelario, Miguel Bermúdez, Adalberto Pérez y William Soto Santiago; éste último llevando el maletín repleto de folletos de Branham y libretas con notas con lo que mas tarde respaldaría su exposición teológica.

La notoriedad con la que llegaron estos cuatro caballeros era evidente, pues cada uno portaba elegante traje con corbata y gafas oscuras.

He aquí la historia de lo que sucedió en Pasto, Nariño:

La reunión programada parecía ajustarse a la norma rutinaria de la mayoría de las reuniones donde predomina la monotonía; pero a veces suele haber sorpresas.

Aquel día 17 del mes de junio de 1976, Soto abordó el púlpito en el servicio de las diez de la mañana. Nadie esperaba algo fuera de lo normal, ni en la duración del sermón ni en la homilía por parte del predicador, por lo que la audiencia parecía tranquila y hasta ingenua.

El tema elegido para la ocasión fue: “La Venida del Reino”. El planteamiento de W. Soto en este sermón es muy sutil, pues se vale del argumento profético mezclado con una serie de comparaciones y similitudes, pero que en nada compagina con el testimonio de las escrituras. Pero es obvio que él tenía un propósito, y para eso fue ese sermón, para expresar ese propósito. Por primera vez él expone su idea de los ministerios de Elías y Moisés, uno a cada lado, pero no explica al lado de quien estarían parados. Es aquí donde el ingenuo cae en la red; porque según Soto lo expone, él Señor en su segunda venida viene acompañado de Elías y Moisés. Los oyentes ahora entienden que W. Soto es el Señor en su segunda venida y los ministerios de Moisés y Elías lo flanquean a la derecha y a la izquierda.

Desde luego que para respaldar esto, cita múltiples extractos del mensaje de Branham, con lo cual y, según él, le da respaldo absoluto.

A medida que el predicador avanza en su exposición, la audiencia cobra interés, por lo que los bostezos y el cansancio que son comunes en los sermones monótonos, de pronto se alejan y miran al predicador con entusiasmo.

A continuación, Soto ubica a Branham como la luz del atardecer; del ocaso, una luz ya apagada, porque al atardecer le sigue oscuridad, y luego viene la luz del amanecer, o del nuevo día. La luz del amanecer (dice El) es El Señor, en su segunda venida, pero lo dice con doble sentido, ya que según su revelación, él es el mismo Señor.

Para el boricua, William M. Branham, no solo fue una vida que se apagó en este mundo, sino también su ministerio y su antorcha se apagaron. En esto último, puede que tenga algo de razón, pero se levanta la pregunta:

¿Cómo se explica siendo que el nombre de William Branham es el nombre nuevo de Dios, lo cual equivale a que el dueño del nombre sea Dios mismo, y entonces degradar al dueño del nombre diciendo que, tanto ministerio como luz se han apagado, pero seguir adorando el nombre de William M. Branham como el nombre nuevo de Dios? no tiene sentido. Fue también en esta ocasión donde Soto por primera vez, desde la separación del grupo dos años antes, cambia de doctrina, o produce cambios completamente radicales en el sistema de enseñanza. Para muchos de los críticos de Soto, entre ellos el que escribe, este cambio doctrinal no fue novedoso, puesto que los que giran en un eje errático siempre avanzaran zigzagueando y no podemos evitar que la cadena se rompa por el eslabón mas débil.

Para esto, ya habían pasado tres horas desde el inició del sermón, por lo que paró de predicar y concedió a los oyentes un receso de 15 minutos para ir al sanitario y tomar algún refresco.

Terminado el receso continúo con su enseñanza, haciendo énfasis en el trabajo de William Branham como precursor. Es aquí donde Soto consolida la singularidad, es decir, que el no quiere pluralidades donde la gloria sea compartida entre mas de uno; el es uno y la gloria absoluta debe ser para ese uno.

¿A quién precursó, o a quién introdujo William Branham? Al Señor- dice Soto- pero el Señor, o el Ángel Fuerte de Apocalipsis 10:1-2, continua su segunda venida hasta Israel manifestado en un hombre con los ministerio de Elías y Moisés; un solo hombre con dos ministerios.

Quiero detenerme aquí y cuestionar esto; creo que como creyente del mensaje que soy, tengo derecho a hacerlo.

No vaya a creer usted que William Soto fue la primera persona que apareció con estas ideas; cuatro o cinco años antes, Moisés Conchamiche en Perú, se le había adelantado con la doctrina de “la familia Branhamo”, de la cual el era la encarnación de La Palabra.

El movimiento de Conchamiche terminó en una vergüenza y vituperio para la justa causa del Señor, como veremos más adelante.

En el caso de William Soto, sus pretensiones a la glorificación, eran las mismas de Conchamiche, solo que con un arsenal bibliográfico mucho mayor, aunque como ya dije, con el argumento interpretativo por delante. Y en efecto, no pasaron mas de dos años, cuando habiendo descendido de un avión en el aeropuerto internacional de la ciudad de Monterrey, fue recibido por sus seguidores con grandes pancartas y mantas que decían: “Bienvenido rey de reyes y señor de señores”, a la vez que gritaban vivas y aplaudían.

Pero volviendo nuevamente a Pasto Nariño, W. Soto, después del receso que concedió, se prolongó aún por dos horas y treinta minutos más. En total, fueron cinco horas y treinta minutos la duración de su sermón, con lo cual, juzgando por los resultados posteriores, con ese sermón quedó establecido el sistema litúrgico del grupo y lo que más tarde resultase sería una derivación de lo dicho en Pasto Nariño. Pero tómese en cuenta que a partir de ese sermón los ojos de los que oyeron y los que después leyeron, quedaron persuadidos de que W. Soto era ese ángel fuerte a quien había introducido o precursado Branham.

Pero surgieron ciertos problemas ya que el ascenso de Soto y el descenso de Oscar Candelario, produjo sentimientos y por ende rivalidades. Aun así, se ha dicho que el verdadero precursor de Soto, fue Oscar Candelario.

Bajo el nuevo orden, Candelario y W. Soto, ordenaron hacer confesionarios dentro de la iglesia que pastoreaba el primero, la cual contaba con más de 500 miembros. El propósito era llevar al pueblo a estas pequeñas habitaciones para que confesaran sus faltas y así perdonarles sus pecados. Al hacer esto, (según ellos), estarían dando cumplimiento a la visión de Branham.

En el año de 1955 Branham tuvo una visión y en ella vio una gran carpa con un atrio exterior y un pequeño cuartito dentro de la misma carpa. Después de lo que se desarrolló dentro de la carpa, Branham vio que toda la atención se centró en ese cuartito, donde la gente entraba enferma por la puerta de uno de los lados y salía sana por la puerta de otro de los lados. La visión terminó cuando el Señor le dijo: “Ahí dentro te encontraré y no se lo dirás a nadie”.

Tomado de Full Gospel Men’s Voice
Monterey Park, California, U. S. A.
Volumen IV No. 2, Marzo de 1956

Pero las cosas no sucedieron como se esperaba, porque en ambos confesionarios hubo revelaciones sobre inmoralidad que involucraban a los dos hombres que impartian misericordia y perdón; de ahí surgieron mutuas acusaciones y terminaron por separarse, habiendo perdido Candelario casi la totalidad de la congregación, por lo que no le quedó otra alternativa que trabajar por su cuenta. Era operador de un transporte urbano, a la vez que predicaba por la radio con el fin de atraer audiencia. Pero en el mismo programa radial atacaba a W. Soto, su rival.

Para esto, la carpa de W. Soto estaba levantada en Cayey, Puerto Rico, en un barrio llamado “La liendre” y Oscar Candelario atacando al grupo decía:

Esa gente es una plaga, miren donde se reúnen;
En el barrio que se llama la liendre. ¿Y que es una liendre?
Es el huevo del piojo. ¿Y que es el piojo? Es una plaga.

He aquí la historia de cómo terminó este cuestionado revelacionista y enigmático predicador, que decia ser creyente del Mensaje de William Branham:

Primera Hora (San Juan, P.R.)

Lunes, 22 de marzo de 2004
Ungía quinceañeras

Rito del pastor arrestado
Reportero: Firuzeh Shokooh Valle PRIMERA HORA
(Fuente: Internet)

CANÓVANAS.- Cuando las muchachas de la congregación cumplen 15 años, se les celebra una fiesta en la que el pastor les entrega un anillo y una cadena. En ese momento le son entregadas en una especie de matrimonio y durante tres días tienen que compartir con él su lecho.

Este escenario fue relatado a PRIMERA HORA tal cual por vecinos del barrio Palma Sola de Canóvanas, donde el anciano reverendo José Oscar Candelario dirige la Iglesia Tabernáculo Branham desde 1996. La iglesia fue fundada hace más de 20 años en Bayamón.

Candelario, quien presuntamente es idolatrado como hijo de Dios y segundo Mesías, fue arrestado la semana pasada bajo cargos de violación y sacado con una fianza de $80,000, que habrían pagado sus seguidores. Según la Policía, el religioso de 80 años está acusado de haber violado a una feligrés adolescente en el verano de 1992 y en 1993 como parte del ritual antes descrito, al que llama “ciclo”, en el que la menor debía “entregarle” su virginidad alcanzados los 15 años para sellar su compromiso con Dios.

El reverendo, según diferentes declaraciones, está casado con una veinteañera. Tiene varios hijos y nietos que laboran con él en el templo.

“Toda mi familia iba a esa iglesia desde que estaba en Bayamón. Él ‘ungía’ a las mujeres solteras y casadas. Con las solteras él tenía que ser el primer hombre que tenían que conocer. A las casadas les decía que si estaban con él se les resolverían todos los problemas. Causó el rompimiento de muchos matrimonios. En mi familia se rompieron como cinco matrimonios”, relató Jeannette Álvarez, quien asistía a la Iglesia Tabernáculo Branham “desde antes de nacer” hasta que tuvo 12 años, cuando su familia supuestamente se percató de lo que estaba sucediendo.

“Cuando esto le dejó de funcionar empezó la modalidad con las menores, con el consentimiento de sus padres porque dicen que él es el profeta, el mandado de Dios”. Dice que él es quien ‘abre el sello’, que ellas se están casando con Dios… Cuando era chiquita mis amigas y mis primas me contaban lo que les había pasado y yo decía: ‘a mí no me coge’, dijo Álvarez, quien aseguró que esto es una ‘caja de Pandora’ de la cual van a salir “montones de casos”.

Las montañas del barrio Palma Sola, desde cuyas carreteras se divisa una impresionante vista del mar, se han poblado de personas de todas partes de la Isla que alquilan casas para estar cerca de la iglesia. Álvarez e Ignacio Pastrana, otro vecino, aseguran que entre los feligreses hay doctores, jueces y abogados.

A ese sinvergüenza hay que meterlo preso. Él hace a las muchachas independientes cuando cumplen 15 años y las visita. Hace hasta como una boda. Sé de una nena que es amiga de mi hija que se negó, los padres la golpearon. Cuando el pastor y sus hijos la fueron a buscar ella se refugió en un negocio”, manifestó indignado Pastrana.

En este caso, según Álvarez y Natanael Rivera, esta muchacha y sus dos hermanas fueron removidas de su hogar por el Departamento de la Familia.

“Sus hijos son peores que él”, sentenció Rivera.

“Es como una secta. Él hace eso también con las mujeres antes de que se casen y los novios tienen que acceder. Eso pasa porque la gente es muy estúpida… Él predica solo, las mujeres no valen nada”, indicó Pastrana.

Pero Candelario no es un monstruo para todos. Para la feligresa Vilma Idelisse “Vicky” Vázquez, es en efecto el enviado de Dios, con el “mensaje final de Dios para su pueblo”.

“Creo en su inocencia y nunca he visto nada raro… Tengo dos hijas que cumplieron los 15 años estando en el templo aunque no se los celebré allí. Pero en los quinceañeros que se han hecho allí nunca he visto nada… Todas son calumnias. Jamás hubiera permitido una cosa así. Hubiera arrancado con mis dos hijas. Todo es transparente en ese templo”, aseguró Vázquez, quien asiste a la iglesia desde hace ocho años.

Vázquez, quien reside en Ponce y alquila una casa en Palma Sola, confirmó que su hija mayor había vivido varios años sola en la casa del barrio cuando cumplió 18 años, pero dijo que estaba segura que el pastor nunca la había ido a visitar. Su hija es la secretaria del templo.

Para Fernando Marrero, otro feligrés, “la gente del barrio está en su contra porque predica la verdad”.

En la Iglesia Tabernáculo Branham -formada por seguidores del fenecido estadounidense William Marrion Branham, a quien consideran un profeta-, son vegetarianos estrictos. Supuestamente utilizan ciertas etapas descritas en la Biblia para cambiar de dieta.

No creen en la Santa Trinidad de Dios, Hijo y Espíritu Santo. Creen en Jesús como hijo de Dios, pero no como el Dios mismo. Alegan que California se va a hundir y que todo estará bajo agua. Ahí serán salvados, explicaron Vázquez y Marrero.

Algunos, como Vicky, llevan un símbolo colgado de una cadena parecido a la estrella de David con un 10 en el centro que invierte tres pirámides que son las “constelaciones de ángeles mensajeros: Jesús, Branham y el tercer Jesús”.

En el rótulo que anuncia la entrada de la iglesia está el escudo de Puerto Rico con un león en vez de un cordero. Supuestamente ésta será la forma animal del próximo Mesías.

Primera Hora

Martes, 30 de marzo de 2004

Fiscal hace llamado a víctimas

Reportero: Firuzeh Shokoo Valle PRIMERA HORA (Fuente: Internet)

El pastor José Oscar Candelario no tuvo su día en corte ayer.

La vista preliminar para juicio en el Tribunal de Primera Instancia de Bayamón fue aplazada para el 19 de mayo en la sala del juez José Juan Delgado porque la flamante abogada de Candelario, María de Lourdes Guzmán –la misma abogada del actor Osvaldo Ríos–, tenía un caso en otra jurisdicción.

El líder de la Iglesia Tabernáculo Branham, en el barrio Palma Sola de Canóvanas, está acusado por cargos de tentativa de violación y violación técnica contra una feligresa que al momento de los hechos, ocurridos en 1992 y 1993 en Bayamón, tenía entre 12 y 13 años de edad.

Candelario, de 80 años, llegó al tribunal acompañado por su esposa Rebeca, de alrededor de 25 años, y su hijo Samuel. Ataviado con un traje chocolate, lució imperturbable en todo momento.

PRIMERA HORA le preguntó al pastor si quería decir algo sobre las imputaciones que se le han hecho. “Absolutamente no”, respondió.

El juez le dijo a la fiscal Janet Parra Mercado que Guzmán había presentado una moción notificando que no podía asistir a la vista. La fiscal desconocía que Candelario había cambiado de representación legal.

“El Ministerio Público estaba preparado… La afectada está emocionalmente muy perturbada y tengo que protegerla”, indicó a PRIMERA HORA Parra Mercado, quien agregó que los sucesos acontecieron cuando la víctima tenía 12 y 13 años. Ahora es una mujer de 24 años, casada y con un hijo.

Los cargos de violación prescriben cinco años después de ocurridos, pero en este caso no aplica porque, como la víctima era menor de edad, prescriben cinco años después de que cumplió los 21 años.
“Aparentemente, el ritual de los 15 años (Candelario) lo está haciendo de un tiempo para acá. Ella tenía 12 y 13 años. Ella misma decidió acusarlo porque obviamente ya era tiempo y decidió sacarse esos monstruos de encima… Lo que más quiero es, si hay personas con esta situación, que vengan, que los vamos a escuchar”, dijo la fiscal.

Añadió que ayer, durante la vista, varias personas se le acercaron con información sobre más víctimas de violación y que en este momento hay casos en investigación en otras jurisdicciones. Uno de esos casos es el de las tres menores removidas de su hogar por el Departamento de la Familia.

En el ritual al que se refiere la fiscal es que, según relatos de vecinos y ex feligreses entrevistados por PRIMERA HORA, el pastor presuntamente les entrega un anillo y una cadena a las quinceañeras y luego sostiene relaciones sexuales con ellas en lo que él llama matrimonio con Dios.

Otros testimonios han revelado que Candelario supuestamente también escoge a feligresas sin importar la edad o si son solteras o casadas.

La afectada en este caso pertenecía a una familia devota que había asistido a la Iglesia Tabernáculo Branham desde siempre. Incluso, su madre conocía a Candelario desde pequeña, según la agente policiaca que lleva la investigación, Lydia Rubert.

“Un día se le acercó a la mamá y le dijo que su hija ya tenía edad de moza. Ella le dijo que no creía, él le dijo que Dios la iba a castigar. Ella entonces le dijo: ‘Como usted es mi pastor y profeta…’, y accedió. Por eso ella está tan afectada, dice: ‘Pensaba que él era mi profeta, pero era un profeta falso'”, relató Rubert.

“Se encontraban en un lugar, la mamá se quedaba esperando las dos horas que él decía que necesitaba con la niña para hablar sobre el papel que hacía de moza. Ella no sabía lo que pasaba en ese tiempo. Él llevaba a la niña a un motel. Esto pasó cinco veces entre 1992 y 1993. La primera fue tentativa de violación y las demás, violación técnica”, agregó.

A los 13 años la niña le dijo a su madre lo que había sucedido, pero decidieron no contárselo a su padre porque “querían evitar una desgracia”, explicó Rubert. Pero para ese tiempo el padre estaba descontento con ciertas “irregularidades” en la iglesia, como que Candelario supuestamente hubiera tenido un hijo con una de las feligresas estando casado. Entonces la madre decidió aprovechar ese momento para que abandonaran la iglesia. De eso hace 11 años.

El padre se enteró hace poco más de un año de lo que pasó.

“Al principio estaban muy temerosos, pero han cogido fuerza con todo esto que ha salido”, indicó la agente, quien añadió que tanto la muchacha como su mamá han recibido tratamiento sicológico.

Piden mordaza

La abogada de Candelario, cuyos servicios fueron contratados la semana pasada, notificó que había pedido una orden de mordaza para todo el procedimiento. El juez tendrá que determinar si impone la mordaza, y en ese caso, a quiénes cubriría.

“Pedí una orden de mordaza en el caso porque bastante perjuicio hemos recibido con todas las noticias que han salido. Pedí una orden de mordaza para todo el mundo. Eso es lo único que puedo decir”, manifestó Guzmán vía telefónica a PRIMERA HORA.

 

 

Arrestan pastor con rumbo a St. Thomas

Acusado de violación salía de jurisdicción

PRIMERA HORA> PANORAMA

Lunes, 26 de abril de 2004
Reporteros: Mabel M. Figueroa y Firuzeh Shokooh Valle PRIMERA HORA

Tras las rejas.

Desde la madrugada de ayer el pastor José O. Candelario Ayala se encuentra preso en la cárcel 308 de Bayamón tras haber sido arrestado en el muelle Panamericano de Isla Grande, de donde pretendía tomar un crucero hacia St. Thomas y luego un avión hacia Europa.

Tras su detención, el Tribunal le aumentó su fianza a $1 millón de dólares y al no poderla prestar, quedó recluido en la cárcel. Hoy mismo su abogada María de Lourdes Guzmán radicará una petición de rebaja de fianza en un intento porque el líder de la Iglesia Tabernáculo Branham del barrio Palma Sota de Canóvanas vuelva a quedar libre en lo que se dilucidan los delitos de tentativa de violación y violación técnica a una menor de edad que pesan en su contra.

La Policía confirmó que Candelario no podía salir del país sin avisar al tribunal, pero Guzmán insistió ayer en que su detención y aumento de fianza fue una movida “unilateral” de la fiscalía porque nunca a su cliente se le impuso la condición de que no podía viajar fuera de Puerto Rico ni se le retuvo el pasaporte.

El pastor se encontraba con su esposa Rebeca García Ortiz y un grupo de unos diez feligreses al momento de su arresto, los que partirían a la isla caribeña para desde allí tomar un avión hacia Inglaterra, indicó a PRIMERA HORA el teniente Héctor Urdaneta, director de la División de Delitos Sexuales de Bayamón.

“El estaba tranquilo. Los agentes de Aduana lo bajaron del barco. Nos comunicamos con ellos por teléfono que íbamos en camino y ellos lo bajaron… Dijo que iba para Inglaterra, Italia y Portugal a predicar. No se resistió al arresto, lo bajaron del barco y ni la esposa ni las otras personas se dieron cuenta de lo que estaba pasando”, explicó el teniente.

Janet Parra Mercado -la fiscal que lleva el caso contra Candelario por tentativa de violación y violación técnica a una niña de 12 años entre 1992 y 1993 como parte de un ritual religioso de iniciación sexual-, recibió una confidencia en la que se le informaba de la partida del pastor. Entonces, llamó a Urdaneta quien llegó hasta el muelle junto a la agente investigadora Lydia Rubert. Allí fue arrestado y llevado al Tribunal de Primera Instancia de Bayamón, donde el juez Roger Ferrán le aumentó la fianza a $1 millón, la que no pudo prestar. La fianza anterior de Candelario fue de $80,000, parte de la cual habría sido pagada por sus feligreses.

“Lo que pasa es que él estaba bajo fianza y no le informó al fiador que iba a salir de Puerto Rico. Los feligreses habían pagado el diez por ciento y un fiador el resto. Entiendo que con una carta del tribunal podría haber salido, pero si se va así de noche se puede mal interpretar”, aseguró Urdaneta.

Candelario Ayala, de 81 años, tiene una vista preliminar el 19 de mayo en el Tribunal de Bayamón por el caso de violación. El aumento de la fianza es para asegurar su comparecencia a esta vista.

“Entiendo que él debería haber sabido que no podía salir del país. El tenía que preguntarle al abogado o al fiador. Si él sale de día es otra cosa, pero como no le informó ni tan siquiera al fiador, pues se presta para pensar muchas cosas. Probablemente trató de huir del país, aunque él estaba tranquilo, pero tengo mis reservas”, aseguró el teniente.

Según el oficial, el pastor, quien al momento de su arresto lucía una camisa estilo hawaiano y llevaba una Biblia debajo del brazo, llamó al copastor del Tabernáculo José Osvaldo García para que le informara a la congregación lo que había sucedido.

Su esposa no emitió comentarios ayer a PRIMERA HORA, pero su abogada confirmó que se movió a la prisión ayer mismo a constatar lo que había sucedido. Tras su salida, Guzmán dijo a este diario que ella sí sabia del viaje de Candelario.

“Aparentemente fue un aumento de fianza y un operativo promovido unilateralmente por la fiscalía. No sé si obtuvieron orden de arresto. El me consultó el viaje y yo le dije que entendía que no tenia problemas”, dijo Guzmán.

¿Para qué iba a Inglaterra?

Era un viaje de naturaleza religiosa y regresarían el 14 de mayo. Yo verifiqué con él y, de hecho, de la denuncia no surge que él tenga una prohibición de viajar. En la vista de causa para arresto estuvo representado por otros dos abogados y tampoco le dijeron que no podía salir.

La abogada del pastor Candelario dijo que no será hasta mañana que se sabrá si su cliente podría salir, de lograrse una rebaja a la fianza de $1 millón, recurso que hoy estaría radicando.

“Si va a evadirse de la jurisdicción no se va en un crucero”, dijo Guzmán.

¿Cómo se encuentra su cliente?

 

Resignado, porque yo le expliqué que hasta el martes no se podía hacer nada.

¿El no teme por su seguridad en la cárcel?

No. Aparentemente está en el área de admisiones. Él lo que me habló es que hacia mucho frío en el sitio y que no habla podido ingerir su dieta, pero no de seguridad.

Fin de las notas periodísticas y televisivas.

Desde hace más de 2 años estas notas aparecen en Internet.

Fin de Candelario: En marzo de 2008, después de cuatro años de reclusión, Oscar Candelario murió en la prisión donde purgaba su condena. De esta forma fue como terminó la vida y trayectoria de este polémico y apocalíptico predicador.

 

CAPITULO 3
¿QUE PIENSAN LAS DENOMINACIONES EVANGELICAS DE WILIAM SOTO?

A partir de 1980, Soto comenzó a promulgar entre sus seguidores una “libertad de conciencia”. Pero ¿Que clase de libertad les estaba concediendo? Una libertad de todo sentido de condenación o reprensión. Porque el les decía: “ya estamos en la edad de la palabra, ya estamos en la dispensación del hijo del hombre, ya hemos dejado atrás la etapa de la zozobra y los temores, ahora hagamos lo que hagamos, nuestra conciencia no tiene porque reprendernos porque ya somos libres”. Fue así como el pecado comenzó a ganar terreno entre las filas de los adeptos a medida que el libertinaje tomaba posesión.

Lo primero que se perdió fue la reverencia dentro del templo, santuario o lugar de reunión; porque mientras el predicador exponía su sermón, en todas las filas de asientos, la gente platicaba, otros tomaban refrescos y comían fritos y papitas, sin faltar quien fumara un cigarrillo. A esto se añadieron los bailes y la contratación de conjuntos musicales mundanos como también de mujeres artistas de poca monta quienes viajaban con Bermúdez y Soto para que con su talento artístico amenizaran y animaran a los hermanos recientemente liberados.

Había un hermano creyente del mensaje de William Branham, quien vivía en una ciudad fronteriza con el estado de Texas. Esta persona con frecuencia visitaba y estaba presente en los servicios del Tabernáculo de La Palabra, iglesia que aún pastoreo. Pero le sobrevino una tragedia. Después de aceptar las enseñanzas de W. Soto, testificaba por todas partes diciendo que, antes con el solo pensar en que se tomaría una cerveza, o que iría al cine o al baile, le daba temor, porque la conciencia le reprendía. Pero ahora- decía – el “ya no siento reprensión en mi corazón, ahora lo hago y no tengo temor, porque he sido liberado”. Pues muy poco disfrutó la libertad, porque en menos de un año mientras viajaba en su automóvil, choco de frente con otro vehiculo, se hizo pedazos y ahí se acabó la libertad.

Pero eso si, hay un punto en que este grupo sorprende: es el súper esfuerzo que hacen para trabajar, cosa que pocas iglesias o denominaciones lo logran. Recién fundado el grupo en Monterrey (1978), comenzaron a vender dulces, pero a tan gran escala, que puede decirse que era a nivel industrial. Y no pasó un año que ellos mismos los estaban fabricando. Después comenzaron a vender pan, o lo que se les atravesaba vendían con el fin de ayudar a la causa. Fue con las ganancias de las ventas de la ya enorme agrupación en toda America Latina, que le construyeron a W. Soto una residencia de madera de cedro en Cayey, Puerto Rico. Porque si el rey David vivía en una casa de cedro en Jerusalén, y William Soto siendo el hijo de David, no podía bajo ninguna circunstancia ser inferior, al menos ese era el argumento. Así que hasta hoy, el vive en una casa de cedro.

Ante esto ¿Qué piensan las denominaciones evangélicas de W. Soto Santiago? Cuando a partir del año 1980 la agrupación comenzó a cañonear al público con propaganda proselitista; primeramente lo hicieron con folletos; luego videos que presentaban en ciertos lugares de calles y colonias; a esto le siguieron las presentaciones personales de W. Soto en canchas deportivas, gimnasios y demás edificios públicos; a continuación siguieron los spots en radio y televisión; y finalmente las páginas dedicadas a W. Soto en Internet. Todo esto propicio una tormenta la cual trajo como resultado una lluvia de críticas, refutaciones y hasta condenas por parte de escritores evangélicos.

Algunos de estos críticos, cuando se aventuran a juzgar las enseñanzas de Soto, aunque aciertan en algunos puntos, en otros hierran al juzgar mal las cosas que no entienden. Otros, solo se concretan a refutar y condenar el libertinaje licencioso del grupo en cuestión.

Pero esa condena por parte de algunos medios evangélicos no se ha limitado a W. Soto, sino que la condena la han extendido hasta William M. Branham y su mensaje, cuando éste nada tiene que ver con las pretensiones de Soto, como lo mostraremos más adelante.

Aún así, concedemos cierta razón a los que implican y denigran a William M. Branham porque no saben quien fue éste ni la obra de su ministerio, la cual no fue hecha en algún rincón, sino a plena luz del día. Porque son los grupos pentecostales quienes deberían estar agradecidos porque Dios levantó el ministerio de William Branham; y deberían de reconocer que gracias a ello, en los 9 años de su ministerio (1946-1955) sus iglesias se llenaron de creyentes como nunca había sucedido.

YO, PUES, EN ESTA HORA ME PARO EN DEFENSA DE WILLIAM M. BRANHAM Y SU MENSAJE, Y LO DESLINDO DE TODA CULPA Y CONEXIÓN CON W. SOTO Y SU GRUPO.

Además de que, William M. Branham fue un ejemplo para el cristianismo del tiempo del fin, así como San Pablo fue ejemplo para los cristianos de su día. Con sobrada razón el mundialmente conocido evangelista T. L. Osborn, quien hablando el día del funeral de W. Branham dijo:

Han pasado dos mil años desde que nuestro Señor murió en la cruz,
y desde entonces el mundo ha olvidado como era Jesús. Pero al
enviar Dios a William Branham, y caminar sobre esta tierra,
Dios nos volvió a recordar como es Jesús.
Tomado del libro: Un hombre enviado de Dios parte 2, Pág.

Siendo que este testimonio es verdadero, creemos que W. Branham, vivió lo que predicó; mientras que W. Soto no vive lo que predicó W. Branham; el vive su propia predicación.

 

CAPITULO 4
¿QUE PIENSA ISRAEL DE W. SOTO?

Israel no ha pensado nada, ni piensa, ni jamás pensará. Por la sencilla razón de que a Israel, Dios lo acostumbró a recibir profetas que muestran la señal de profeta, y es lo que W. Soto no tiene. Por más que sus seguidores alardeen y digan que el mesías esta sobre la tierra hoy, el supuesto Mesías no muestra la señal del Mesías; aparte de que sus reclamos no son escritúrales.

Branham, haciendo una comparación entre el falso profeta Balaam y Moisés, mientras éste se encontraba en el valle de Moab con el pueblo de Israel dice: la diferencia entre Moab e Israel, es que allá abajo, sobre los israelitas estaba la columna de fuego durante la noche, y la nube durante el día; los zapatos ni la ropa se les desgastaba y caía alimento del cielo diariamente, mientras que allá arriba, sobre el pueblo de Moab, no había nada de eso. Ellos desconocían lo sobrenatural.

Y la promesa al Israel de este tiempo es esta:

“Nacerá una nación en un día”
Y,
Luego todo Israel será salvo, como está escrito:
Vendrá de Sión el libertador, que apartará de Jacob la impiedad.
Romanos 11:26

La conversión de Israel será repentina y efectiva, y sucederá en los momentos más difíciles descritos en la Biblia como “la angustia de Jacob”. En esta conversión participarán los dos más grandes ministerios que ha habido en la tierra con hechos milagrosos; Elías y Moisés, obrando en dos personas distintas de nacionalidad Judía o Israelita, y no los dos ministerios obrando en un solo individuo gentil como W. Soto pretende.

Esta rápida conversión de Israel, revela la tensión internacional, militar, política y nacional en medio de la cual se efectuará.

Contrariamente a esto, W. Soto desde hace poco más de 25 años ha hecho la intentona de lograr esto, sin ningún equipo ni mandato. Es como el que intenta pescar un pez sin saber como hacerlo. Pero como ya dije, intentonas a tientas solamente, porque Israel no pierde su tiempo entrando al juego gentil de la iglesia. Lo cierto es que mientras Soto realiza sus vanas intentonas, sus seguidores sudan la gota gorda trabajando para que él viaje a Israel, se hospede en los mejores hoteles y coma en los mejores restaurantes de Tel-Aviv o Jerusalén.

Volviendo al punto central ¿Son dos o es uno? La numerología de la Biblia no falla, ni la gramática tampoco.

La Biblia terminantemente dice que son dos.

Y daré a mis dos testigos que profeticen
Por mil doscientos sesenta días vestidos
De cilicio.
Apocalipsis 11:3

Y Branham lo reafirma cuando dice:

Ahora, allí en eso no hay ningún error, y cuadra perfectamente.
Noten, esos dos profetas predican por tres años y medio a los judíos.
Y en ese tiempo los ciento cuarenta y cuatro mil son llamados.
Estos dos profetas son Moisés y Elías, exactamente.
Miren bien su ministerio, miren lo que hacen estos profetas.
Tienen poder para herir la tierra con plagas cuantas veces quieran.
Los siete sellos Pág. 312

Sigue diciendo:

Cuando Elías viene para cumplir el ministerio de Malaquías cuatro, viene solo; pero cuando viene para ministrar a los judíos en Apocalipsis capítulo once, entonces viene con Moisés. Así que no hay confusión. ¿Entienden? La inspiración vino y dijo que Elías vendría al final de la edad de la Iglesia para restaurar la fe de los hijos a la fe original de los padres (la fe apostólica) a la cual debemos regresar, pues el anticristo tenía la cosa toda confusa. Pero cuando venga a los 144,000, la Biblia dice claramente que vendrá juntamente con Moisés: son dos, no solamente uno, sino dos.
¡No se confunda! La escritura no miente. ¡Gloria! Cuando vi eso suceder en realidad, vi a Elías salir solo en la edad, luego cuando lo vi volver acá, entonces eran dos.
La revelación de los siete sellos Pág. 313 y 314

Como el lector puede ver, la Biblia y el mensaje de Branham no ceden ni el más mínimo margen de error como para respaldar la tan descabellada idea de W. Soto de que no son dos hombres, sino uno, pero con dos ministerios.

“Daré a mis dos testigos”
Ahora ¿Qué significa la palabra testigo?
Según el diccionario castellano quiere decir:

1.-Persona que presencia una cosa o que da testimonio de ella.

2.-Persona que, reuniendo las cualidades legales exigidas, depone en procedimiento civil, criminal o de jurisdicción voluntaria sobre la certeza de unos hechos de los que tiene conocimiento.

3.-Persona que se constituye en vigilante para observar lo que se hace o acontece.

Mientras que por el otro lado ¿Qué es un ministerio? Es una unción que procede de Dios o del Espíritu Santo; pero por cuanto no es una persona física, no puede comparecer ante un tribunal a testificar como lo hacen los humanos. No creo que ningún tribunal en la tierra acepte una unción o ministerio en calidad de testigo, a menos que el tribunal sea una dramatización imaginaria o escenográfica. ¿Como pues se explica la intervención de dos testigos, dos personas, (en este caso Elías y Moisés) ministrando en una tercera persona, la cual sería W. Soto? No tiene sentido.

He aquí un ejemplo:
Supongamos que yo deseo hablar con Moisés, ya que en su mano prodigiosa esta la fuerza para producir plagas y toda clase de juicios como lo hizo en Egipto. Y me urge hablar con él ya que mi vida como la de todo el mundo corre peligro. Voy y pregunto por él, pero me dicen que no esta, que solo esta su ministerio, el cual habita en W. Soto. Desalentado decido hablar con Elías, pues él es él hombre de fuego y volverá a repetir sus obras como cuando el estaba sobre la tierra (850 AC); pero al intentarlo, me informan que él personalmente no se encuentra, que solo esta su ministerio y que mora en W. Soto Santiago, por lo que tendré que hablar con el boricua. Momentáneamente me siento desconcertado, a la vez que me preguntó: y si le hablo al ministerio de Moisés ¿Cómo sabré si el que me contesta es él o es algún otro? ¡Tontería! ¡No creo tal cosa! ¡No creo tal cosa!

Pero lo más sorprendente de todo es que ¿Cómo puede haber gente tan ingenua como para creer semejantes cosas?

 

CAPITULO 5
¿TIENE SOTO RESPALDO ESCRITURAL?

Se puede afirmar con todo el peso de la Palabra de Dios, que W. Soto no cuenta con el respaldo de las sagradas escrituras. Pero si hay una profecía que fue hablada acerca de él y esto hace que las cosas cambien de curso.

Todos los profetas mayores que a través del tiempo levantó Dios, cada uno de ellos se identificó plenamente con la Palabra de Dios. Como Juan el Bautista, quien clamando dijo:

“Yo soy la voz de uno que clama en el desierto”.

Esa fue su identificación.

También El Señor Jesús se identificó con Malaquías Cap. 3:1-2, y con Isaías Cap. 61:1-2.

Ese ha sido el carnet o identificación personal de los enviados de Dios. Su rostro es su mensaje, porque La Palabra y el mensajero son la misma cosa. Como Elías Tisbita quien dijo: “No lloverá, sino por mi palabra.” ¿Ve, usted? Él y su mensaje eran uno.

William Soto carece de identificación por lo que es un profeta sin rostro y sin mensaje. Y aunque diga que si tiene mensaje, el mensaje que reclama no es de él, sino del séptimo ángel, pero él se lo ha apropiado.

Alguien preguntará:

¿Puede usted probar que W. Soto no tiene mensaje?

¡Seguro que si!

Los Profetas mayores son innovadores, y puede decirse que hasta creadores. Como Moisés quien fue también un legislador, porque creó leyes que antes no existían. Lo mismo podemos decir de Isaías quien apareció con una serie de predicciones mesiánicas desconocidas hasta ese tiempo en el mundo. ¿Y que podríamos decir de nuestro Señor Jesús? El vino y quitó la ley y sus costumbres y estableció la gracia.

Pero W. Soto llegó con las manos vacías de mensaje. ¡Ah! Pero pronto las llenó con el mensaje de W. M. Branham.

Analizando cuidadosamente los sermones de W. Soto, no encontramos nada innovador, no hay ninguna creatividad o descubrimiento escritural que se le pueda atribuir como una revelación de Dios dada a él. El es como el avestruz, porque esconde la cabeza dentro del mensaje del hermano Branham, pero todo su cuerpo (presunción) queda al descubierto.

En 1988 le escuché en un servicio de carpa en Monterrey. Mientras predicaba le oí decir una de las cosas más descabelladas que he oído. Citando a Branham, Soto parafraseó y acomodó a su manera el siguiente párrafo:

Cuando Lutero vio la luz de su día, lo católico no le importó; cuando
Wesley vio la luz de su día, lo luterano no le importó; cuando los
Pentecostales vieron la luz de su día, el metodismo no les importó; cuando
los seguidores del cuarto Elías ven la luz de su día, lo Pentecostal no les
importa; y cuando los seguidores del quinto Elías ven la luz de su día,
el mensaje del cuarto Elías no les importa.
(El texto original se encuentra en el sermón: Tratando de hacer un servicio a Dios sin ser la voluntad de Dios)

Ahora, él aquí hace un reclamo. Reclama tener la luz, una revelación como cada profeta enviado del Señor.

Cuando Moisés vino como el enviado de Dios, trajo una luz; Y Josué que le sucedió, no vino nada más a repetir lo que Moisés había dicho ¡No! Josué vino con una revelación diferente y con obras diferentes, pero procedentes del mismo Dios.

Ahora W. Soto dice: cuando los seguidores del quinto Elías (y según él, él es ese Elías) ven la luz de su día, lo del cuarto Elías ya no les importa.

Pero yo pregunto: ¿Cuál luz?, ¿Qué porciones de la Biblia ha revelado él? Ninguna. Simplemente lo que hace es repetir el mensaje de Branham y tras ese disfraz parapetarse y decir que él es el “ángel del pacto”; “El Señor Jesucristo en su segunda venida”; “el profeta Elías (quinto Elías)” enviado a Israel con el ministerio de Moisés fusionado”. Eso es lo único que Soto repite.

Pero su aplicación es falsa desde todo punto de vista escritural; y ni el mensaje de Branham apoya tales disparates.

Las únicas innovaciones que hayamos y que son creatividad propia de él, son las interpretaciones erráticas que el hace de lo dicho por Branham.

Ahora, siendo que Dios reveló a través de William M. Branham todos los misterios de la Biblia, y así se cumplió Apocalipsis 10:7 que dice:

Pero en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta,
el misterio de Dios se consumará, como El lo anunció a sus siervos los profetas.
Apocalipsis 10:7

Esta revelación fue dada a Branham de 1963 a 1965. Así que Soto llegó al escenario en 1976, simplemente ya no había nada que revelar, lo cual lo convierte en un profeta sin obras, y si no hay obras es porque no hay fe, y como sabemos fe es revelación.

Pero W. Soto no es el único que ha pretendido ser el “ángel fuerte”, “octavo ángel” o, simplemente el sucesor de Branham. En lo que va de 43 años, desde la muerte de Branham (1965) hasta hoy, se han levantado 21 hombres que han pretendido o pretenden ser el desconocido y misterioso pero ya muy sonado “octavo ángel”.

Aquí presentamos al lector una lista de los pretendientes y sus respectivos lugares de origen:

George Pike U. S. A.
Roger Ruddin U. S. A.
Moisés Cochamiche Perú
Neal Frisby U. S. A.
William Soto Santiago Puerto Rico
Junior Jackson U. S. A.
Miguel Marrufo Perú
Joseph Coleman U. S. A.
Roberto Campoy U. S. A.
Steven Shelly U. S. A.
Paúl Laurie India
Thomas Vellore India (en 2003)

Se habla de otro en Arizona llamado “el ángel blanco”, y 8 más en África, específicamente en Mozambique y sus alrededores.

He aquí ahora los extractos del mensaje de Branham en cuestión:

1.- “Estaré dejando la plataforma para el otro que vendrá”
2.- “Eso es quizás el final de mi camino y dejar que este otro llegue. He abierto el camino para él tomar el mando, porque recuerden, él que viene a predicar estará en la Palabra restaurando la fe de lo hijos hacia los padres”.
3.- “Creo que el Señor me ha usado en cositas pequeñas especiales, quizás para poner algún fundamento para él profeta que vendrá”.
4.- “Quizás este sea el tiempo para que aparezca esa persona que estamos esperando. Si así es, les estaré dejando para siempre. No habrá dos aquí al mismo tiempo, y aún si así fuera, a él le conviene crecer y a mi menguar”.

Estos pasajes son los que a través del tiempo han sido y siguen siendo la manzana de la discordia. Pero Dios no tiene culpa en esto ni Branham tampoco, ya que la Biblia no habla de otro profeta entre los gentiles después del séptimo; ni tampoco habla que El Señor en su segunda venida a la tierra caminará por las calles de las ciudades, no se le palpara y ni se le dirá: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el Nombre del Señor!, como sucedió en su primera venida.

En los extractos número 1, 2 y 3, Branham no esta hablando de otro profeta; el esta hablando de su ministerio, el ministerio de Elías que aún no lo ejercía. Los extractos ya citados corresponden al sermón: “Poniéndonos del lado de Jesús” que fue predicado en 1 de junio de 1962. La plenitud del ministerio del profeta Elías y del séptimo ángel, que es el mismo, llegó a la cúspide de su manifestación cuando los siete sellos fueron revelados (marzo 1963). Ese es el profeta del cual Branham estaba hablando (su propio ministerio).

En el extracto número 4, Branham estrictamente se refiere al cumplimiento de Apocalipsis 10:1, como la segunda venida del Señor, la cual trajo como resultado el empequeñecimiento del ministerio del profeta Elías y el engrandecimiento del Señor Jesucristo, igual como sucedió en su primera venida.

Por lo tanto, la escritura no aprueba los reclamos de W. Soto. Y siendo que así es, entonces queda descartado, él es un impostor ¿Qué es un impostor? Es uno que con engaño toma el lugar de otro y usurpa sus funciones. Desde el momento en que él se hace pasar como: “el ángel fuerte”, “el ángel del pacto”, el se convierte en un impostor y en un anticristo. Esto se corrobora en el siguiente pasaje bíblico:

¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana!
Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.
Tu que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las
estrellas de Dios levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré,
a los lados del norte; Sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo”
Isaías 14:12-14

Pero Soto ha sobrepasado los límites de tolerancia al ignorar las reglas escritúrales, como criatura que él es y, atraer hacia si la adoración. Contrariamente a ello, nuestro Señor Dios dice:

Yo no compartiré mi gloria con el hombre.

Y esto de “no compartir” nos lleva al primer mandamiento que dice:

“No tendrás dioses ajenos delante de mi. No te harás imagen,
ni ninguna semejanza de lo que este arriba en el cielo, ni abajo en la tierra.
No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová Tu Dios,
fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta
la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.”

Éxodo 20:1-5

Esto es motivo suficiente para añadir a W. Soto a la lista de herejes que a través de los últimos dos mil años se han levantado. He aquí algunos de los miembros:

Himeneo y Fileto (2 Timoteo 2:17-18)
Marción (85-160) Fuente: Historia de la Iglesia Primitiva.
Arrio (256-336) Fuente: Historia de la Iglesia Primitiva.
Thomas Munzer (1489-1525) Fuente: Historia de la Reforma.
Rasputín (1872-1916) Fuente: Internet.

 

CAPITULO 6
¿QUE FUERZA HACE QUE EL GRUPO DE W. SOTO AVANCE?

 

Como ya dije anteriormente, hay una profecía que fue hablada sobre un espíritu que haría creer a la gente que W. Branham es el Señor Jesucristo, pero para descubrir la verdad tenemos que trasladarnos hasta el origen de las cosas.

Después de haber resucitado El Señor, se apareció a sus discípulos en el mar de Tiberias, donde se desarrolló la siguiente escena:

Jesús le dijo a Simón Pedro: “Sígueme”.

Volviéndose Pedro, vio que les seguía el discípulo a quien amaba Jesús,
El mismo que en la cena se había recostado al lado de él, y le había dicho:
Señor, ¿quién es el que te ha de entregar?
Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y que de éste?
Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú.
Este dicho se extendió entonces entre los hermanos
que aquel discípulo no moriría. Pero Jesús no le dijo que no moriría,
sino: Si quiero que él Quede hasta que yo venga, ¿qué a ti?
S. Juan 21:20-23

Branham después de citar esta escritura, lee San Mateo 16:28

De cierto os digo, que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.

A continuación Branham cita San Mateo 17:1-8

Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto;
Y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.
Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí;
Si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.
Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor.
Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.
Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo.

Note: los pasajes citados son proféticos. Al menos los primeros dos son ya historia, y el tercero (San Mateo 17:1-8), antes del hermano Branham, nadie sabía que este pasaje comúnmente llamado: “El monte de la transfiguración”, proféticamente mostraba una vista anticipada de la segunda venida del Señor Jesús. Esta profecía parcialmente ha sido ya cumplida, lo que resta esta por suceder.

Branham añade:

Los discípulos cometieron un error, ellos dijeron que Jesús había dicho
Que Juan iba a vivir hasta ver la segunda venida.
Pero Jesús no cometió error alguno. En Apocalipsis, el capítulo 4,
¡Cristo cumplió su palabra! El llevó a Juan al cielo y le hizo un ensayo de
toda la cosa. ¡Gloria! El vio la vista anticipada. Lo vio exactamente así
como si el viviera en la tierra y vio todas las edades de la iglesia acontecer,
y la venida del Señor, todo el libro de Apocalipsis.
El solo escogió a Juan y lo llevó arriba y le mostró todo antes de que muriera.
Le mostró como sería. El le mostró cosas que eran, que son, y las que han de venir.
El le mostró las edades de la iglesia, la venida de los Judíos, el derramamiento de
las plagas, el rapto, la venida de nuevo, y el milenio, y el hogar eterno de sus salvos;
el lo vio suceder todo. El solo lo llevó arriba y le mostró la película que El esta
pasando, le dejó ver todo ensayado. De esta manera él vio en una visión lo que
sucedió en la tierra desde ese tiempo hasta la venida del Señor. Se lo mostró en Visión.
(La revelación de Jesucristo, Pág. 513-514, Párr. 143 al 147)

Juan – dice Branham – “tipificó a la novia”.
En el ensayo, él se mantuvo observando mientras el ángel (el séptimo ángel) le mostraba las cosas. Y en el tiempo del fin, el tiempo de la escena real, la novia escucha, observa y cree, lo que el séptimo ángel le muestra.

Ángel significa “Mensajero”. Así que el personaje que Juan ve, es un hombre, es el mensajero a la iglesia de Laodicea.

El Apocalipsis es un libro escrito en símbolos. Lo que Juan ve en visión es la figura simbólica de un hombre con atuendo de profeta (manto, báculo, etc.), y con un ministerio tan tremendo, que Juan lo confunde con el Señor Jesús y trata de adorarlo.

Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto,
me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. Pero él me dijo:
Mira, no lo hagas; Porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios.
Apocalipsis 22:1-9

Esto es lo que sucedió en el ensayo; el ángel rechazó la adoración, mostrando con ello, que en el tiempo del fin, el tiempo de la escena real, el séptimo ángel (el profeta), no ya en figura simbólica, sino un hombre de carne y hueso, rechazaría la adoración.

Veamos si fue así, o no.

Y eso me guía a decir algo que yo preferiría correr que decirlo. Me guía a
decir algo que yo…me destroza el corazón hasta lo último el decirlo, pero
lo que yo digo estoy forzado a decirlo, sabiendo que esto esta siendo
grabado y el mundo lo va a oír, pero yo he dejado el ministerio por una
causa por la cual siento mucho que tengo que dejarlo. Y tal vez muchos de
Uds. Lo han oído, estoy cerrando mi oficina, y demás, y estoy dejando el
campo.
Y si algo yo siempre desee ser, y los deseos de mi corazón ser, fue ser un
verdadero siervo de Jesucristo, mi Señor y Salvador. Yo quiero que mi
testimonio sea limpio, bien definido, que yo me pare con todos mis errores,
sin embargo lo amé con todo mi corazón. Y yo hago eso esta mañana con
todo mi corazón.
Dejo el ministerio, porque hay algo que surgió entre la gente que me ha
hecho hacerlo, eso es, que yo he sido quitado de mi posición de
“un ministro” o “un hermano” y he sido llamado Jesucristo, y así llamado…
y eso me marcaría como un anticristo. Y yo me encontraré con Dios como
un cobarde antes de encontrarme con El como un anticristo para quitarle
a El.
Yo escuché de eso hace unos años y yo pensé que era una broma. Y conocí
a un par de hermanos, (lo cual no veo a ni uno de ellos en la reunión esta
mañana), dos o tres de ellos en una ocasión en un viaje de pesca, ellos me
abordaron con el tema diciendo: “Hermano Branham, ¿no es Ud. el Mesías
ungido, el Cristo?”
Y yo puse mis brazos sobre el cuello de ambos hermanos y de todos ellos y
dije: “Hermanos, tanto como he tratado de ser un verdadero siervo de Cristo,
yo no quisiera que Uds. Dijeran una cosa como esa. Y si alguna vez eso se
dijera de mí, entonces yo dejaré el campo con una conciencia limpia, y Uds.
quienes hacen eso serán responsables por toda alma que yo hubiera
salvado durante ese tiempo; ¿ven?, por sacarme del campo”. Y yo pensé
que eso lo terminó.
Y lo oí unas cuantas veces más. Pero no fue así. Y el otro día en Canadá un
hermano me mostró una tarjetita de una cosa que él ha traído en su bolsillo,
decía: “William Branham es nuestro Señor”, bautizando en el nombre de
William Branham. Si hubiera sido mi enemigo yo hubiera sabido que era una
broma. Pero un precioso y amado hermano llegó para confesar sus pecados
y sus errores y expresar su fe en mí como si fuera Jesucristo.
Y tengo cartas en casa y llamadas de Chicago y diferentes lugares,
preguntándome si yo creo ese dogma.
Y tengo toda clase cartas que han llegado en los últimos días, y llamadas de
diferentes lugares, diciendo que yo era Cristo. ¡Hermanos, esa es una mentira
horrible, vergonzosa, impía del diablo! Yo soy su hermano. Ahora, eso
correría a cualquier persona del campo.
Eso haría que cualquiera que ama a Cristo huya de la misma cosa.
Yo acudí al Señor aquí no hace mucho tiempo, cuando lo oí por primera
vez, hace como un año. Y entonces yo acudí al Señor y El me refirió a la
escritura que cuando Juan salio predicando, que ellos no habían tenido
un profeta en la tierra por tantos años, al grado que todos ellos
estaban maravillados en sus corazones, pensando que tal vez Juan era el
Mesías. Así que entonces ellos fueron y le preguntaron y él le dijo que él
no era. Uds. Lean eso en Lucas el capítulo 3, el versículo 15, eso como
que se apaciguó, así que yo lo dejé de esa manera.
Y yo permanecí quieto si la gente me llamaba profeta muchas veces,
porque un profeta en el testamento inglés es sólo “un predicador, un
profetizador, uno que predica la Palabra”, y demás. Yo pudiera tolerar eso
porque uno pudiera hacer eso a un lado; pero cuando se trata de ser llamado
“Cristo Ungido”, o algo, eso fue demasiado para mí. Así que yo no pude
soportar eso.
Y así que cuando regreso, después de dejar la reunión en Canadá, yo me
di cuenta que allá arriba con los Esquimales o los Indios allá arriba, se
había difundido entre ellos.
Y eso me despedazó todo. Y el viaje de cacería que había planeado por
tanto tiempo, no pude tomarlo. Tenía temor de un accidente de cacería,
si Uds. Entienden lo que quiero decir. Me puse tan tembloroso, peor de lo
que estoy aquí parado ahora. Y yo no pude soportarlo más, pensar que
treinta y un años de ministerio se fueron por el desaguadero del diablo.

Cuando me vaya, ¿Qué dirán ellos? “allí está él, eso es exactamente lo
que era”; y toda la influencia que yo tenía sobre la gente, entonces ven
Uds. Dónde estaría, yo sería un anticristo. ¡Y yo no puedo soportarlo!
Yo pensé: “Yo preferiría morir aquí en el bosque, como que me caí sobre
mi rifle o algo. Entonces pensé acerca de mi pequeño José, y demás, que
tenían que ser criados. Y yo no estaba en condición para cazar, así que
deje el bosque y vine a casa.
Y yo he estado como ocho o diez días, en tal apuro que yo solo pensé
que estaba perdiendo mi mente. Y les pedí a todos que se mantuvieran
lejos de mí, y me dejaran solo, porque estoy en tal apuro y nervioso y
turbado y todo hecho pedazos.
Y yo me preguntaba; si hubiera sido algún enemigo mío, hubiera estado
bien, pero yo solamente me hubiera reído de eso y hubiera seguido adelante;
pero cuando resultó ser hermanos preciosos, hermanas preciosas,
entonces eso es lo que me dolió. Y yo dije: “Señor, la cosa es muy grande
para mí, tendré que irme y dejarlo en Tus manos. Yo no se qué otra cosa
hacer.
Hace algunas noches, para aclararlo, tuve una visitación del Señor. Y yo vi
unos preciosos hermanos, mimando a una serpiente, la cual era amarilla y
negra diciéndome todo el tiempo, y la cosa me hirió en la pierna. Pero la
sangre estaba tan rica que no hizo efecto en mí. Y yo miré hacia abajo, y
allí es donde había sido mordido antes. Y me di vuelta rápidamente con un
rifle y le disparé y le pegue en el mero centro del cuerpo.
Y me di vuelta con mi rifle para dispararle a su cabeza, y un hermano dijo:
No hagas eso, solamente recoge la vara que está allí a tu lado”. Y cuando yo
di mi espalda para recoger la vara, meneándose se metió en un poco de agua,
un pequeño charco de agua.
Y yo dije: Bueno, no puede hacer daño por mucho tiempo, más ahora porque
yo creo que el hermano se da cuenta (los hermanos), lo que iba a suceder”.
Esta mortalmente herida, así que va a morir.
Y yo les pregunté a muchos de mis miembros de mi iglesia aquí…en este
Tabernáculo con el Hermano Neville y yo, que han estado viniendo a mí
con esa misma pregunta. Hermanos, hermanas, ¿no he tratado yo de ser
un verdadero siervo de Cristo delante de Uds.? ¿No he tratado yo de ser su
hermano?
Ahora sea lo que sea, es un espíritu en gente preciosa. Mucha gente me ha
preguntado eso. Pero es un espíritu, pero yo espero que hoy reciba una
herida mortal y muera rápidamente para que yo pueda regresar al ministerio.
Hasta entonces, yo le pediré a cada uno de Uds., oren por mí. Yo no sé
que voy a hacer. Mi lugar esta en venta. Y yo no lo puedo soportar, si yo me
quedo por aquí, me voy a volver completamente loco. Yo les pido que oren
por mí.
Y recuerden, si Uds. Han creído alguna vez, si Uds. Han creído alguna vez
que soy un siervo de Cristo, recuerden: “¡Eso es un error! ¡Es falso!” ¡ASI
DICE EL SEÑOR! “¡Esta errado! ¡No tengan nada que ver con eso!” Yo soy
su hermano”.

No olvide usted que Branham dijo que es un ESPIRITU sobre preciosos hermanos. Y como sabemos los espíritus no mueren; y sino mueren, entonces esos espíritus deben andar hoy sobre personas en esta tierra.

El pasaje que acabamos de citar, fue dicho por Branham, el día 11 de Junio de 1961.

Veamos ahora lo que él dijo tres años después (1964), en el libro Las Siete Edades de La Iglesia, página 339, párrafos 39-40.

Ahora, este profeta-mensajero del último día tendrá tal grado de poder ante el Señor, que habrán aquellos que le confundirán con el Señor Jesús. Habrá un espíritu en el mundo, en el tiempo del fin, que engañará a muchos, y hará que crean esto. Pero no lo crea Ud., él no es el Cristo. El no es el Hijo de Dios. El es uno de los hermanos, un profeta, un mensajero, un siervo de Dios. El no necesita ningún honor más grande del que recibió Juan cuando fue la voz que clamo: “Yo no soy, pero El viene después de mí.”

Nuevamente Branham reafirma que en el tiempo del fin habrá un espíritu en el mundo que hará a la gente creer que él es el Señor Jesucristo.

La escritura dice:

“En boca de dos o tres testigos, conste todo negocio”

He aquí el tercer testigo:

¿Sabían ustedes, que habrán falsos Cristos, que se levantaran en los últimos días?
Eso debe seguir inmediatamente después de este gran mensaje que predicará este hermano que en verdad vendrá y estará ungido con el espíritu de Elías.
Y habrá algunos que lo confundirán. Algunos pensarán que él es el Mesías. Pero él claramente dirá: “No” porque tiene que aparecer semejante a Juan.
(La Revelación de Los Siete Sellos, Pág. 171, Párr. 45-46)

Con esto queda aclarado que el movimiento de W. Soto Santiago es motivado por una fuerza exterior, por un espíritu contrario a Dios que fue profetizado con antelación, por lo que Branham es libre de toda culpa. Son los que dicen creer su mensaje, los que han provocado una confrontación al mal interpretar sus palabras. Pero tal confrontación no es entre El Señor Jesús y su precursor, sino entre seguidores de Branham y el Señor. Porque al creer que el profeta del Señor es Dios mismo, el resultado es una confrontación entre Dios y los que creen tales cosas.

Esa es la razón por lo cual el movimiento de Soto avanza. Es que es una fuerte unción; tan así, que cubre los ojos de los prosélitos, y ya ciegos hace de ellos unos esclavos.

Para el mes de mayo de 1977 se programó una reunión de pastores en la ciudad de Catemaco, estado de Veracruz, México. De los alrededor de 30 predicadores que asistieron, nadie se imaginaba las terribles consecuencias que dejaría la tal reunión. Porque dos predicadores de la misma región, venían del estado de Tabasco, donde se había llevado a cabo otra reunión en la que los expositores de la Palabra fueron unos venezolanos emisarios de W. Soto.

En la reunión en Veracruz, uno de los dos predicadores abordó el púlpito y con aires de cómico, o mejor dicho de “payaso”, comenzó a hacer mofa del sagrado nombre de Nuestro Señor. Dijo: “Chucho sirvió muy bien su tiempo, pero ahora ha quedado atrás. Ahora el nombre de chucho ya no funciona. Así que chuchito, gracias por el tiempo que nos serviste”. (Con esto estaba dando a entender con toda claridad, que de ahí en adelante el nombre de William Marrion Branham, era el bueno). En algunas regiones de México, al que se llama Jesús, familiarmente o amigablemente le llaman “Chucho”; pero también al perro se le llama de la misma manera: “Chucho”. Aplicar esto al Señor Jesús es una blasfemia y una burla.

Tan sorpresiva fue para los pastores la nueva enseñanza, la cual hace al creyente dar un giro de 180 grados, que algunos tuvieron efectos estomacales como cuando se ingiere un alimento en mal estado y vomitaron; pero juntamente con lo vomitado, también arrojaron lo poco que de Cristo tenían en su corazón, porque a los pocos minutos dijeron; “ahora si entendemos que esto es la verdad”.

De los pastores que asistieron a la trágica reunión, solo tres o cuatro se libraron de la red, pero quedaron como cuando alguno sufre un derrame cerebral y queda en estado de coma, porque hasta hoy no se han podido recuperar.

En el año de 1980 el Señor sacó del mundo de pecado a una señora y ella abrazó con todas sus fuerzas el mensaje de W. Branham. Yo la bauticé ¡Y que glorioso fue aquel principio de esta nueva alma en la fe!, a la vez que su naturaleza comenzó a ser regenerada, y sus malas obras tornáronse en obras dignas de arrepentimiento.

Apenas pasado un año, uno de los diáconos de nuestra iglesia fue arrastrado juntamente con su familia a la doctrina del nombre nuevo, y la hermana se fue también. Ella como todos los ingenuos que llegan ahí, son cautivados con el argumento de que “antes del rapto físico de la novia, debe haber un rapto espiritual, y al aceptar el nombre nuevo dicen: Ya hemos sido raptados de entre los seguidores de Branham que se quedaron en Laodicea y hora estamos en la edad de la Palabra”. También le repetían esa frase añeja, tan usada por los que menos tienen la razón: “hermana, ahora estas en la verdad”.

Pasaron dos años, durante los cuales laboró como jefe de personal en el almacén y distribución de dulces al servicio de la carpa. Pero la poca calidad de vida espiritual en sus condiscípulos y maestros, comenzó a traer resultados negativos en su alma, sin que por algún tiempo ella se diera cuenta. Un día mientras se percataba de su insatisfacción en si misma, sin saber por que pensaba aquello, una voz habló en su corazón y le dijo: “Haz un inventario de tu vida. Mira la vida que vivías estando en la otra iglesia donde asistías primero y mira la vida que vives desde que te viniste para acá”.

Ahí fue donde se le abrieron los ojos y se dijo para sí: “Entonces yo he sido engañada. Entonces es una mentira que ya estamos en un milenio espiritual, y que esto es el reino de la Palabra”. (Y es que ella ya había vuelto a sus malas obras; nuevamente golpeaba a su esposo como solía hacerlo antes que yo la bautizara).

Un domingo por la mañana cuando abordé el púlpito para predicar, ahí estaba la hermana sentada en la fila de adelante frente a mí. No me extrañó su presencia, pues en aquel tiempo en ocasiones llegaban algunos seguidores de Soto y permanecían durante el servicio, solo para curiosear o criticar.

Ahí estaba ella escuchándome. Su mirada reflejaba la falta de paz, perdida en el horizonte de la incertidumbre. Pero antes de finalizar mi sermón, lagrimas comenzaron a salir de sus ojos. Yo pensé:

“Algo ha sucedido con esta hermana”

Y cuando el servicio hubo finalizado, y la congregación fue despedida, ella no salió; sino que permaneció orando en el altar, donde derramó lagrimas en abundancia.

Cuando terminó de orar y salió del tabernáculo, le dije:

“La invito a nuestra casa para que coma con nosotros”.

Ella respondió: “Sí”

Ya estando en la mesa le pregunté: ¿Cómo se siente?

Ella contesto: “Me siento muy mal, hermano”.

Añadió: “He venido a recuperar lo que he perdido”.

Y me contó todas sus experiencias. De ahí en adelante comenzó a asistir con nosotros al tabernáculo. Pero aunque amable y bondadosa, durante un mes, su actitud a la hora del servicio era fría y no cantaba nuestras alabanzas. Esto se debía a que a ella le habían inculcado otros himnos en los que ya no aparecía el nombre de Jesucristo.

Ella solo sabía los nuevos cantos en los que predominaba el nombre de William Branham. Así que para ella, esto era como volver a nacer. Pero después de un mes el espíritu errático comenzó a desaparecer.

Actualmente esta hermana persevera en nuestra iglesia y es un testimonio verdadero, y cuando se presenta la oportunidad, ella da Gloria a Dios, por haberla librado del valle de sombra y de muerte.

 

 

CAPITULO 7
LOS DESATINOS DE PERRY GREEN

 

El año 1957 fue el punto de partida del mensaje del séptimo ángel, cuando las grandes doctrinas que se habían perdido durante las edades comenzaron a ser restauradas y, de ahí continuó, hasta que todos los misterios de la Biblia fueron revelados. Pero también a partir de esa fecha, fuerzas oscuras arribaron para contrarrestar el mensaje y opacar su luz. Porque fue en la década de 1950 cuando Branham comenzó a percibir espíritus que tendían a hacer de él, el Señor Jesucristo mismo.

Hoy, después de poco más de 50 años, podemos pararnos en la parte mas elevada de la revelación y ver el panorama desde aquel tiempo hasta este día y darnos cuenta qué fue lo que pasó, y cómo es que las cosas tuvieron que tomar el curso que tenían que tomar, estableciendo así las bases para el edificio que se tenía que edificar mas adelante.

Branham, como ya citamos en el capítulo anterior, dice que ya era un grupo de hermanos (aunque no menciona cuantos) los que creían que él era El Señor Jesucristo. Tampoco señala el edificio o ciudad donde se estuvieran congregando. En vista de esto, creemos que esos hermanos estaban diseminados desde Canadá hasta la parte norte de los Estados Unidos. Pero aún así, desconocemos que reglas tenían para conducir a las almas, ni que calidad de vida moral vivían. Solo sabemos (por lo que Branham dice), que creían que él era el Señor Jesucristo.

Lo que si sabemos es que ese mal espíritu comenzó conquistando a los más débiles: los laicos. Entre ellos indios esquimales en Canadá, de ahí paso a los blancos en la parte norte de los Estados Unidos, hasta que ministros de reputación fueron también influenciados. Es aquí en este punto donde yo debo expresar mi desacuerdo con lo que Perry Green dice en su libro: “Los hechos del Profeta”.

Desde luego que no estamos cuestionando el dinamismo de Green; él ha demostrado a través de más de 50 años ser un hombre dinámico a favor del mensaje; no estamos cuestionando que él no se empeñó en servir al siervo de Dios, atendiéndolo. Pero en vista de lo que el mismo dice en su libro, especialmente en los últimos tres capítulos, hay evidencia de que él se pasó de la raya, se pasó de los límites que marca la palabra de Dios, respecto hasta donde debemos levantar a un profeta, apóstol, evangelista, etc.

Suponemos que lo que él dice en su libro, no es ni la mitad de lo que dijo mientras Branham estaba en agonía en el hospital, o ya en la funeraria.

Sus continuos acercamientos al féretro con el fin de verificar si algo se oía dentro, como también para abrirlo; el quería comprobar que aún estaba ahí el cuerpo; y su negación a que no debía resucitar estando él solo, sino que debía haber testigos. Fue así como la prensa azuzada por Green, o por los que le oyeron, acudió a tomar nota y presenciar la resurrección.

Desde luego que de haber resucitado, la noticia habría acaparado la atención mundial y aquello habría terminado en un show. Viendo todo esto, nos hace pensar que Green creía que Branham era más que un hombre, y por lo tanto inmune a la muerte.

Desde luego que no dudamos en lo absoluto de la sinceridad de este precioso hermano, pero si creemos que sus acciones estuvieron equivocadas. El no supo discernir, que habiendo llegado la vida de Branham aún ya seguro final (según el diagnóstico de los médicos), una estampida de demonios había llegado con el fin de conseguir de los discípulos de Branham, lo que en tantos años no pudieron hacer con el profeta de Dios.

Green no fue lo suficientemente veraz para descubrir las ascuas proféticas que decían que Juan (tipo de la novia), trató de adorar al ángel que le mostraba las cosas y lo mismo sucedería en la escena real; no previó que con su ejemplo estaba empujando a otros a hacer lo mismo, o aún llegar más lejos. Y en efecto, hoy en día hay voces que se levantan diciendo que ellos no fueron quienes iniciaron la doctrina del “regreso del profeta” sino que responsabilizan a Green de ser quien originó esto.

Yo no estoy diciendo que Green fue un adorador de Branham. Pero sí digo que fue tentado o golpeado (como otros hombres) a hacer eso; el se vio empujado. He ahí el por qué, el actuó de esa manera.

Lo cierto es que después de la muerte del hombre de Dios, los espíritus tendientes a rendirle culto se revistieron de fuerza y fueron conquistando terreno, es decir, obteniendo más adeptos, aunque nunca se llegó a formar una iglesia o agrupación, la cual habría sido reconocida como “los adoradores de Branham”. Si había quien hacia eso, pero estaban esparcidos. Pero el tiempo habría de llegar cuando “lo que era un pensamiento llegó a ser un dicho, y del dicho se hizo una doctrina, y la doctrina llegó a ser un hombre”.

No obstante en los Estados Unidos, ese dogma no llegó a consumar lo que tanto deseaba: hacer una doctrina y formar una iglesia con un hombre a la cabeza ¿Sabe usted porque? Históricamente la raza anglosajona tiene menos tendencia a la idolatría que los pueblos latinos, asiáticos, africanos e hindúes. Por abolengo esto cayó sobre el pueblo de América Latina, donde se le dio la bienvenida con todos los honores: pancartas, “vivas” y aplausos, como hacen los pueblos paganos a sus dioses.

Lo que comenzó con algo que parecía ser una broma en las heladas tierras de la Columbia Británica, en Canadá, saltó de nación a nación, de estado a estado, de iglesia a iglesia, de persona a persona, hasta llegar a ser lo que hoy es.

¡Qué horrible es ese espíritu falso!

En marzo del año 1975, yo fui tentado por ese espíritu – que Branham dijo – estaría en el mundo.

En aquel tiempo los pastores y demás predicadores eran menos hostiles y menos desconfiados que los de hoy; por lo que había intercambio de visitas ministeriales aunque no estuviéremos del todo en acuerdo. Así que un predicador llegó a visitarnos y le cedí el púlpito en tres servicios consecutivos. El no estaba alineado precisamente con el grupo de Oscar Candelario y William Soto, pero provenía de otra línea de enseñanza que es prima hermana de la ya mencionada. Así pues, en cada uno de los servicios soltó cosas muy breves pero que tendían a colocar a Branham en un lugar que solo al Señor Jesús le corresponde. Quizás la más grave fue esta. Dijo:

El Señor le dijo a la mujer Samaritana:

“Porque cinco maridos has tenido y el que ahora tienes
(El número seis) tampoco es tu marido”

Luego añadió: Lo mismo le dice el Señor hoy a la iglesia:

“Porque cinco maridos has tenido y el que ahora tienes
(El número seis) tampoco es tu marido, pero William Branham
(El número siete) sí es tu marido”

Al final yo no quise discutir con el hermano; no porque me faltara valor o porque no contará con argumentos suficientes para refutarlo. Pero me abstuve por prudencia, consideré que ni a mí, ni a la iglesia afectaría, por lo que no era necesario altercar.

Pero al siguiente día de que él se fue; sin pensarlo ni desearlo, algo extraño me agarró. Una fuerte unción llegó a mi mente, la cual me hacía ver a Branham por todas partes, especialmente en el libro del Apocalipsis. Cuando leía, me decía a mi mismo: “aquí esta el hermano Branham”; “acá está también”; “El esta hablando aquí”. Era una cosa terrible que no se apartaba de mi mente ni de día ni de noche.

Aclaró, mis labios en ningún momento se abrieron para dar alabanza a Branham y mucho menos para adorarlo; mi corazón rechazaba eso; más bien era una lucha a muerte en mi mente de la cual no me podía librar.

Cinco o seis días después, mientras caminaba por el centro de la ciudad, avanzaba como autómata, como hipnotizado por un poder que mi alma no aceptaba. Fue ahí donde clamé al Señor y dije:

“Señor, si hay un tiempo en que yo te necesito, es ahora.
Yo se que está unción que trata de cautivar mi vida, no proviene de ti.
¡En el nombre de Jesucristo, quítamela, Señor!

Cuando yo dije eso, como si unas manos toscas y fuertes hubieran soltado mi mente, y en unos segundos quedé totalmente libre.

Esa es la razón por la cual, (dos años después) cuando lo emisarios de W. Soto llegaron a México con las enseñanzas del nombre nuevo, era demasiado tarde como para que yo creyera tales cosas.

 

CAPITULO 8
EL POLACO

 

Hasta donde yo tengo conocimiento, creo que solo hay un sermón donde Branham menciona al Polaco. He aquí el pasaje:

Una gran cosa sucedió ahora. Yo no quiero empezar en esas cosas, pero le dije a mi esposa, alguien va a llegar allá, y será un hombre, bajo, corpulento, cabello oscuro y ojos oscuros, y él leerá ese letrero, pero tú llámalo. “Porque el Señor tiene un mensaje para él”. Yo levanté la Biblia abierta, y dije: “Voy a poner estas cosas aquí para que veas que eso es exactamente lo que el Señor quiere que él haga”.

Hace ocho años, un hombre Polaco de Polonia, criado en Polonia. En un servicio, él vino a la plataforma y el Espíritu Santo miró hacia él, le dijo: “Ud. sólo está confundió”. El pensó que yo lo dije, pero el Espíritu Santo lo dijo. Eso se quedó con él desde entonces, y finalmente lo trajo de la ciudad de Kansas al edificio anoche, y luego él en verdad se confundió cuando él oyó acerca de ese bautismo en agua. El se fue a su hotel, el Espíritu Santo dijo: “Levántate ahora y ve para allá”. Alguien quería venir con él, pero él lo rechazó porque en la visión el vino solo. Y él se portó como un caballero para leer ese anuncio, empezó a darse la vuelta para irse, y mi esposa me llamó y fui a la puerta, yo dije: “Ese es él, déjalo que entre”.

El dijo: “¿Qué debo hacer?”. Después de que él vio, dijo: “Ahora lo comprendo”

Yo dije: “Le quiero mostrar esto ahora para que Ud. sepa. Yo dije: “El Señor me dijo que Ud. vendría”. “Ahora, aquí está la Escritura. Léala aquí mismo antes de que se vaya”.

Bueno, él está aquí ahora para ser bautizado en el Nombre de Jesucristo. Quizás ahora él este aquí presente sentado, hasta donde sé. ¿Está Ud. aquí, hermano? Un hermano Polaco. Sí, allá atrás en el rincón. Levante la mano para que lo puedan ver. Muy bien.

La Revelación de Jesucristo. Pág. 289 Parrf. 10 al 14.

En el año 1996 fui a visitar a mis hijos a la Ciudad de Kansas City, e indagando aquí y allá pude conseguir una dirección de un lugar donde podría reunirme durante mi estancia ahí. También se me informó, que solo tenían un servicio o culto por semana y que además era un grupo muy pequeño.

El primer domingo que asistí al servicio de las diez de la mañana, me di cuenta que el hombre que estaba al frente de la obra era un Polaco de unos 70 años de edad, nacido en Polonia pero criado en los Estados Unidos; hablaba su lengua natal (polaco), pero también hablaba el inglés y ruso. Lo muy poco que yo le entendía, era a través de un deficiente intérprete que a veces me acompañaba.

El polaco no predicaba, solo ponía grabaciones de Branham. Así que en vista de que yo no entendía ingles, ponía un sermón del profeta doblado al español.

Tampoco contaba con miembros o creyentes que es lo que identifica a una iglesia que ya es un grupo establecido. Solo dos hijas que tenía eran las que asistían; a veces solo acudía una y a veces ninguna. Y cuando así sucedía, solo él, mi esposa y yo, escuchábamos la grabación.

Pronto me di cuenta que era un hombre con una gran trayectoria en el mensaje; hablaba mucho de Branham y a menudo testificaba de haber llevado a su hija (en aquel entonces niña) a Tulsa, Oklahoma, en 1960, en la ocasión cuando Branham predicó el sermón: “Cree en estas cosas”. El Polaco entró a la línea de oración, el profeta oró por la niña y ella sanó.

El lugar de reunión era el sótano de su propia casa; el piso estaba alfombrado, y las paredes estaban saturadas de cassets y cd´s, y de la mayoría de las fotografías que de Branham existen. Contaba con un púlpito en toda forma y en cuanto a los asientos, había treinta sillas para los asistentes. Sin embargo era un milagro el día que se ocupaban cinco de los treinta asientos.

Viendo todo esto, preguntas comenzaron a surgir en mi mente. Sin malicia alguna husmeaba como el que intuitivamente desea saber donde esta el mal. Percibía yo un vació en el lugar de adoración, a la vez que no veía ninguna vindicación ministerial en el hombre que estaba al frente, y esto a pesar de la fidelidad y el ánimo que tenía para atender los servicios y los alimentos que preparaba para los asistentes, después de terminado el culto de cada domingo.

Pensaba yo:
“¿Cómo es que siendo un hombre con tan larga trayectoria en el mensaje, no tiene quien le escuche? Con tantos años era para que tuviera una iglesia muy concurrida”. No había respuesta a mis preguntas. Pero si podía advertir que en el pasado este hombre había tenido una aguda obsesión espiritual por Branham y que lentamente estaba decayendo, a la vez que su mirada la dirigía hacia otro objetivo: José Branham no había oración que el polaco hiciese que no incluyera a José. Cuando oraba por los alimentos, por enfermos, al comenzar el servicio, al terminar o cualquier oración, ahí estaba el nombre de José.

En varias ocasiones, él trató de decirme algo, pero por falta de inglés, vagamente podía captar una que otra palabra. Fue hasta el mes de octubre de 1998, cuando indagando de los creyentes más antiguos en el mensaje, con el fin de recabar información para mi libro: “Crónicas del mensaje de William Branham”, que visité al Polaco acompañado de un buen interpreté.

He aquí mi entrevista con él:

El autor: ¿Desde que fecha creyó usted el mensaje?
El Polaco: Desde 1947, cuando por primera vez lo oí en Canadá.
El autor: ¿Desde que año conoció usted a Branham?
El polaco: En 1948, en Indiana.
El autor: ¿Estuvo Usted presente en el sepelio de Branham?
El polaco: No. Pero si fui a Jeffersonville, mientras estaba en congelación.
El autor: ¿Estuvo usted presente mientras Branham predicaba “La Revelación de
Jesucristo?
El polaco: “Si. Yo me encontraba en Jeffersonville mientras el hermano Branham predicaba las Siete Edades de La Iglesia en 1960. Uno de esos días, mientras él estaba en su casa preparándose para predicar, yo quería verlo; no era por motivos de enfermedad, ni por ninguna otra necesidad, simplemente una fuerza desconocida me impulsaba a verlo. Algunos hermanos del Tabernáculo Branham me aconsejaron que yo no debía intentar verlo, porque él estaba ocupado en lo de las edades de la iglesia. También la señora que vivía en la planta baja del hotel donde yo estaba hospedado, y que también asistía al Tabernáculo Branham, me dijo que no intentará ver al hermano Branham. No pude resistir aquel deseo y me dirigí a su casa, y al llegar vi en el jardín un anuncio clavado sobre el pasto que decía: “NADIE PUEDE VER AL HERMANO BRANHAM SIN PREVIA CITA”. Yo titubeaba si tocaba la puerta o me regresaba, cuando en ese momento salió la hermana Meda a sacudir unos tapetes. Ella se sorprendió al verme, pero me reconoció, ya que algunas veces yo había ido a su casa a llevarle ofrendas al hermano Branham.
Ella me pregunto: ¿Desea Ud. ver al hermano Branham?
Yo le respondí: Sí.
Ella me dijo: Espere un momento, voy a preguntarle si puede recibirlo.
El hermano Branham salió de la cochera y me hizo entrar diciéndome: “Yo sabía que usted venía”.
“Yo tuve una visión. En la visión me encontraba frente al río Jordan, y vi algo grande que se movía entre el agua, se dirigía a la orilla por entre ramas y hierbas hasta que salió; era una serpiente mamba que se me acercó. Salí de la visión y encontrándome de nuevo aquí donde estoy en mi casa, volví a entrar en otra visión. La misma serpiente estaba enfrente de mí e intentó atacarme, pero no pudo hacerlo, solo se ponía a temblar. Dos veces trató de hacerlo, pero sólo se ponía a temblar todo su cuerpo. Un hombre estaba parado a unos pies de mí y la serpiente dándose la vuelta se dirigió hacia él para atacarlo. Yo solo me mantenía con mis brazos en alto orando por ese hombre; luego la visión cambió y lo vi a usted venir y El Señor me dijo: “Déjalo entrar”.
Luego el hermano Branham me dijo: “Hermano, usted puede ser ese hombre que vi en la visión”.

Fin del relato.

Las informaciones que han llegado hasta nosotros con relación al polaco; este hombre termino en un hospital para enfermos mentales en la ciudad de Kansas City.

Por que Branham le dijo: ¿Usted puede ser ese hombre?

Branham sabía que ese “espíritu” ya estaba en el mundo y saltaba sobre quien le diera entrada hasta hallar alguien, quien llevaría hasta su máximo limite la predicción de confundir al séptimo ángel con el Señor Jesús y adorarlo.

Algunos dicen que Branham dijo que habría nueve interpretaciones del mensaje. Puede que así sea. Pero yo no he hallado donde él lo diga. No hay necesidad de rompernos la cabeza buscando donde el lo dijo. De una cosa si estoy seguro, que aparte de identificar a la iglesia novia y verla marchar en la belleza de la santidad del Señor, él sólo habló de esa serpiente mamba que se escabullía en el agua (gente) y terminó siendo un espíritu; y de ser un espíritu, pasó a ser una agrupación con un hombre a la cabeza.

Si Branham viviera hoy, encararía a W. Soto y no le diría, “Tu puedes ser ese hombre”, sino, “TU ERES ESE HOMBRE”.

 

CAPITULO 9
ESTADO ACTUAL DEL GRUPO

A través de las páginas de este sencillo libro, hemos venido mencionando los múltiples cambios que ha lo largo de 35 años W. Soto ha efectuado, tanto en doctrina como en el modelaje de conducta de los que espontáneamente le siguen. Al analizar la trayectoria de este polémico predicador, descubrimos que son precisamente esos cambios los que tachan a W. Soto como un hombre de convicción inestable, de pensamiento volátil y por lo tanto sin fundamento.

Pero el cambio más drástico fue consumado del 2003 al 2007; nuevamente Soto hizo dar a su gente un giro de 180 grados el cual paso inadvertido por los que le siguen y alardean de que se las saben de todas a todas. Es sorprendente saber, como es que personas que dicen ser conocedoras de la Biblia, se les maneje como si fueran unos niños y no se den cuenta de la manipulación de que son objeto.

Desde sus comienzos en el ministerio, W. Soto se caracterizó como un revelador de misterios, especialmente los del Apocalipsis. En todo y por todo hablaba del Apocalipsis y el nombre de William M. Branham era el centro de oración, adoración y atención.

Pero de 2003 en adelante comenzó a derribar la estructura doctrinal que por 30 años había construido, he hizo pasar al grupo por un túnel tan obscuro, que cuando salieron de él no supieron por donde habían entrado ni por donde habían salido. El panorama les fue cambiado y de pronto se encontraron ante una teología rudimentaria y que muchos antes de seguir a Soto, ya la habían practicado. Ahora con esto, nuevamente se les presentaba la oportunidad para ponerla por obra otra vez: el bautismo en agua que desde el principio lo habían catalogado como innecesario, volvieron a practicarlo, y los llamados al arrepentimiento llegaron a ser el lema de los predicadores del movimiento; pero con tanta insistencia lo hacen, que más que convertir a la gente tratan de persuadirlos.

Por razón de nexos familiares en 2007 asistí a un funeral en donde el predicador afiliado al grupo de W. Soto fue el encargado de oficiar la ceremonia luctuosa. Realmente fue desesperante, monótono y hasta empalagoso, ya que los 40 minutos que permaneció insistiendo a los enlutados oyentes para que se arrepintieran y confesaran a Jesucristo como su salvador personal, parecían interminables. Cinco años atrás ellos no hacían eso, ya que, aparte de que consideraban obsoleto el Nombre del Señor Jesucristo, afirmaban que con solo confesar creer el mensaje de la piedra angular, era suficiente.

Ante esto, ¿donde quedó el nombre nuevo del Señor? Por informaciones cercanas al núcleo ministerial del grupo, se afirma que W. Soto dijo que: “EL NOMBRE NUEVO ES COSA DEL PASADO Y POR LO TANTO, HAY QUE OLVIDARLO”. Pero no solo el nombre nuevo quedó en el olvido, sino también los temas apocalípticos y las doctrinas que se forjaron derivadas del mensaje de Branham, con las cuales cientos de iglesias fueron arrastradas, otras fueron divididas y en muchos hogares se sintieron las consecuencias del error.

Sin embargo, W. Soto no ha hecho una confesión pública de todas las barbaridades anteriormente dichas, lo cual implica un grave pecado delante de Dios. Y él no se va a retractar, porque a él le gusta jugar con las cosas sagradas del Señor y con los sentimientos de los que le siguen.

Pero la pregunta aún esta en el aire: ¿A que se debió ese cambio tan brusco mediante el cual fueron sepultados los hechos y dichos de poco mas de 30 años de trayectoria? Las opiniones son distintas. Pero una línea de hipótesis hace pensar que tal cambio de alguna manera u otra tuvo que ver con la detención y encarcelamiento de Oscar Candelario, antiguo maestro de Soto, ya que es notorio que durante el proceso jurídico de Candelario en los tribunales de Puerto Rico, Soto cambió de enseñanza. ¿Por qué? Quizás fue una medida precautoria por razones que con el tiempo se sabrán.

Por ahora el panorama que vemos actualmente en esta agrupación es fácil de identificar, desde luego a la luz de las escrituras.

Branham en uno de sus sermones dijo:

“NO PERMITAN QUE ESTO SE VUELVA UNA DENOMINACION; SI LO HACEN, EN ESO SE MORIRAN”.

¿Qué es el grupo de William Soto, o que ha llegado a ser?, una denominación.

Somos testigos de cómo se gesta, como nace, como se organiza y como muere una denominación.

Y el pueblo que le sigue, continúan sin entrar a la tierra prometida, lo cual equivale a una frustración espiritual. Y la raíz del mal, es porque dejando a un lado la revelación, llegaron a ser un movimiento de aceptación colectiva, de conformismo comunitario como todo movimiento social. Mientras que, contrariamente a ello, Dios lidia con individuos, esa es la manera provista por Dios para la iglesia gentil.

La última novedad del momento anunciada con bastante exageración tanto por los que predican como por los laicos, es la construcción de un súper templo en Puerto Rico, con valor de varios millones de dólares y en el cual (según Soto les ha dicho) “no habrá persona enferma que entre al santuario y salga igual, porque todos sanaran”. Así, los que carecen de vista, ésta les será restaurada, y a quien le falte un miembro de su cuerpo le será restituido.

Esto es demasiado como para poder controlar los sentidos emocionales. Pero mientras el ya famoso y afrodisíaco templo no esté terminado e inaugurado, los que esperan en él siguen cosechando la enfermedad y la muerte.

Siendo así, William Soto Santiago pasa a engrosar la ya negra lista de los falsos Mesías que a través del tiempo se han levantado. Su lugar lo tiene bien ganado al lado de:

RICHARD BROTHERS (1760-1829).- Quien se hacia pasar como familiar muy cercano al Todopoderoso, y para guiar (como hizo Moisés) a Israel de regreso a la tierra prometida;

HENRY JAMES PRINCE (1811-1899).- Exministro anglicano. A mediados del siglo XIX, creyó que el Espíritu Santo se había encarnado en él y fundó su propio movimiento. Cuando algunos de sus adeptos se dirigían a él, le llamaban: “Nuestro Santo Señor”. También se hacia llamar: “el amado”;

WILLIAM MILLER (1782-1849).- Fundador de la secta “Adventistas del séptimo día” y quien en dos ocasiones predijo el año, mes y día en que Cristo regresaría a la tierra. Emocionados por tan grandioso anuncio, los seguidores de Miller se vistieron de túnicas blancas y subieron a lugares altos de donde esperaban ser arrebatados. Pero la predicción falló, y los desilusionados creyentes tuvieron que resignarse, bajar y quitarse las ropas nupciales. (Fuente: Periódico “El Norte” de Monterrey, publicado el 23 de abril de 1993).

DAVID CORESH.- Quién en los primeros meses de 1993 provocó un enfrentamiento entre sus seguidores y fuerzas federales, en Waco, Texas, U. S. A. El se hacia llamar “el cordero” lo cual equivale al Mesías ungido. Después de una angustiosa espera y negociaciones infructuosas, Coresh, terminó suicidándose juntamente con los que le seguían. Después del suicidio se descubrió que entre los muertos figuraban decenas de niños que mismo Coresh había engendrado con mujeres que también perecieron en el hecho. Así fue como terminó la vida del supuesto Mesías. (Esto se puede corroborar en páginas de Internet).

MOISES CONCHAMICHE, de Perú. Allá por los años 1972-1975, este predicador quien decía ser creyente del mensaje de Branham apareció con ideas torcidas que desembocaron en hechos detestables.

Moisés Conchamiche quien había sido instalado como líder del grupo de iglesias en este país, dio origen a una extraña enseñanza que pugnaba por establecer literalmente el reino de Jesucristo aquí en la Tierra. para lograr tal fin, unificó a los que logró persuadir diciéndoles que eran una sola familia. Pero esa familia tenía que tener un nombre con el cual habría de identificarse. Así que, fusionó – su nombre con el apellido Branham para componer la palabra “BRANHAMO” (Branham-Moisés). Así, en cada hogar de sus seguidores había un rotulo a la entrada de la puerta que decía: “FAMILIA BRANHAMO”. Ya unificados los miembros en la familia del reino establecido aquí en la tierra y Conchamiche siendo el amo y señor de la familia, la puerta estaba abierta para que este individuo cometiera las arbitrariedades más perversas. Él creyó ser el octavo ángel, es decir, a quien Branham había precursado.

Estas ideas torcidas y contrarias al santo evangelio, lo condujeron a creer por lo tanto que la Palabra se había encarnado en él, e interpretó las palabras de Branham: “El pastor es el esposo de la iglesia, espiritualmente hablando”; conjugándolas con las también palabras de Branham: “La novia (la iglesia) va a dar a luz al hijo porque ella esta en cinta de la Palabra”. Y como en su astuta aplicación él era la Palabra de quien la iglesia debía concebir para dar a luz a los hijos del reino, procedió luego abusando de muchas doncellas. Fue así como llevó acabó su abominable maldad.

Algunos miembros y padres de las afectadas lo defendían, pero otros lo denunciaron a las autoridades quienes le hicieron pagar en la cárcel su fechoría.

El cristianismo ya esta harto de tanto falso mesías que através del tiempo se ha levantado.

Con esto termina nuestra exposición.

 

 

El Templo Tabernáculo de La Palabra agradece la atención por haber leído este volumen.

 

Publicado por:
Templo Tabernáculo de la Palabra
Monterrey, N.L. México
Pastor: Fabián Coronado S.

 

 

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